La tensión social por la inseguridad sumó un capítulo extremo en el norte bonaerense.
El dueño de un autoservicio local sufrió un asalto, localizó al sospechoso en su vivienda para recuperar lo suyo y terminó llevándose al imputado a la rastra con su vehículo particular. Ahora, ambos deberán rendir cuentas ante la Justicia.
Un grave episodio que refleja el preocupante fenómeno de la justicia por mano propia sacudió al barrio El Progreso, en la localidad bonaerense de Zárate. Cansado de los constantes hechos delictivos que afectan a su comercio, el propietario de un autoservicio decidió actuar por su cuenta tras sufrir un nuevo robo. Horas después del asalto, el comerciante se dirigió de forma directa hacia el domicilio del presunto delincuente, un hombre de 49 años, con el objetivo de recuperar las pertenencias que le habían sustraído.
Una vez en el lugar, el comerciante logró reducir al sospechoso, recuperó una parte de los elementos robados y procedió a cometer una acción extrema: ató al individuo a la parte trasera de su camioneta, una Ford Ranger, y lo arrastró a lo largo de varias cuadras de la zona, ante la mirada atónita de los vecinos y transeúntes que circulaban por el barrio. La violenta secuencia finalizó con la intervención de las autoridades policiales y judiciales pertinentes.
El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía Número 8 de Zárate, la cual determinó abrir dos expedientes judiciales paralelos para investigar a fondo lo sucedido. Por un lado, el delincuente de 49 años quedó formalmente detenido y enfrentará cargos bajo la carátula de hurto. Por el otro, el comerciante recuperó su libertad tras las actuaciones correspondientes, pero quedó formalmente imputado en una causa penal por lesiones, debiendo afrontar un proceso judicial por el violento método empleado.
