El proceso judicial que busca esclarecer las presuntas negligencias en torno al fallecimiento de Diego Armando Maradona ingresa en una etapa de alta tensión institucional en la provincia de Buenos Aires.
El proceso judicial que busca esclarecer las presuntas negligencias en torno al fallecimiento de Diego Armando Maradona ingresa en una etapa de alta tensión institucional en la provincia de Buenos Aires. Este martes, en lo que representa la decimoséptima audiencia del debate oral, la hija mayor del astro futbolístico, Dalma Maradona, comparecerá nuevamente ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro. Se prevé que su exposición frente a los magistrados se concrete antes del horario del mediodía.
La jornada también estará marcada por un hito clave en la causa: el testimonio inicial de dos figuras operativas centrales en el andamiaje del cuestionado servicio de asistencia médica domiciliaria que recibió el ídolo. Deberán declarar de forma presencial el coordinador de los profesionales de enfermería, Mariano Perroni, y la encargada del seguimiento de cuidados domiciliarios por parte de la firma Swiss Medical, la doctora Nancy Forlini.
Alertas ignoradas y promesas rotas
De acuerdo con las constancias que figuran en el expediente, la presentación de Dalma Maradona se desarrollará luego de sus previas e intensas declaraciones, instancias donde apuntó de manera directa contra el desempeño del cuerpo médico y ratificó que el entorno familiar dio reiterados avisos sobre la alarmante desmejora en el estado general de su padre.
Durante las comparecencias previas en los tribunales bonaerenses, la hija del referente popular remarcó ante el tribunal que los encargados de la salud de Diego habían garantizado formalmente un esquema de control riguroso. Según expuso textualmente en dicha oportunidad, los profesionales aseguraron la presencia de enfermeros las 24 horas del día junto con una supervisión estricta de los fármacos suministrados.
A su vez, la testigo detalló detalladamente cómo la familia manifestó su preocupación constante frente al cuadro que presentaba el paciente en la vivienda. Detalló que advirtieron notorias complejidades para la marcha, cuadros de desorientación espacio-temporal y serias trabas para entablar diálogos fluidos durante las comunicaciones por videollamada. Aquellas advertencias fueron transmitidas puntualmente a los profesionales Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz, cuestionando con dureza la posterior inacción de quienes debían ejecutar el monitoreo clínico.
El contenido del chat «Tigre» y las estrategias de la defensa
El foco de los jueces también estará puesto en las declaraciones de Perroni y Forlini. Ambos imputados compartían el grupo de mensajería instantánea denominado «Tigre», una plataforma virtual que la Fiscalía considera un elemento probatorio determinante para desentrañar el tipo de cobertura brindada a Maradona en el inmueble residencial de Tigre. En dicho espacio digital interactuaban médicos, enfermeros, especialistas en kinesiología y personal jerárquico de la empresa de medicina privada.
Respecto a la dinámica del interrogatorio, trascendió formalmente que el coordinador de enfermeros, Perroni, aceptó responder de manera abierta a los requerimientos de todas las partes procesales intervinientes. Por el contrario, la médica Forlini optará por un esquema restrictivo, limitando sus respuestas únicamente a las preguntas formuladas por sus propios abogados defensores.
