Acto de inauguracion del Gasoducto Nestor Kirchner en Salliquelo, provincia de Buenos Aires. Cristina Fernandez de Kirchner y Axel Kicillof. 09.07.2023 Foto Maxi Failla
Al cumplirse el primer aniversario del veredicto judicial contra la dos veces jefa de Estado, Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, repudió con dureza la resolución
A través de una extensa manifestación pública, el mandatario bonaerense apuntó contra los estamentos de la administración judicial, describiéndolos como facciones completamente distanciadas de la verdadera legalidad y alineadas de manera directa con los factores del poder real.
El conductor del Ejecutivo provincial detalló que la exmandataria padeció un prolongado proceso de hostigamiento que decantó en una sentencia arbitraria, carente de elementos probatorios y fundamentada en presuntos sucesos que excedían por completo el marco de sus responsabilidades institucionales. En ese sentido, Kicillof tachó de ridículo el postulado técnico utilizado por los magistrados, el cual sostenía que la dirigente «no podía no saber» lo que acontecía.
Asimismo, el gobernador remarcó que las maniobras de acoso alcanzan de igual modo al entorno familiar de la líder peronista, promoviendo de forma constante un entorno de hostilidad y agresividad generalizada. De acuerdo con sus afirmaciones, dicha escalada alcanzó su faceta más crítica y feroz durante el frustrado magnicidio que la tuvo como víctima. Sobre este punto, denunció que a prácticamente cuatro años del ataque, las pesquisas judiciales orientadas a hallar a los autores intelectuales, financistas y promotores de la agresión se encuentran completamente paralizadas.
En su descargo, el jefe provincial vinculó de forma directa a las corporaciones e intereses que promovieron la embestida judicial contra la exvicepresidenta con los actores que en la actualidad respaldan un esquema macroeconómico que desmantela el entramado fabril local, deprime profundamente los ingresos de los asalariados y la clase pasiva, elimina conquistas de carácter laboral y social, y aglutina el patrimonio colectivo en un número cada vez más reducido de beneficiarios.
Kicillof aseveró que este escenario se desenvuelve de manera simultánea con el accionar diario del actual mandatario nacional, a quien acusó de insuflar de forma cotidiana el rencor colectivo y embestir contra los pilares institucionales y de convivencia que sostienen el sistema democrático.
Para concluir, el dirigente reafirmó la postura de su espacio político al cumplirse doce meses de aquella resolución, afirmando de manera categórica que lo verdaderamente inocultable es la inocencia de Cristina Kirchner y el carácter injusto de la privación de su libertad. En idéntica línea, postuló que ante cada atropello y tentativa de adoctrinamiento orientada hacia los sectores populares, surge el deber imperioso de salvaguardar el orden institucional y el derecho de la ciudadanía a una subsistencia digna dentro de una nación con mayor equidad.
