Lucas Gámez, de 9 años, permanece desaparecido bajo los restos de un edificio que colapsó en el estado venezolano de La Guaira. Su familia mantiene la esperanza mientras continúan las tareas de rescate.
Lucas Gámez, un niño argentino de 9 años, continúa desaparecido bajo los escombros del edificio Miramar, ubicado en la localidad de Caraballeda, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por el terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio. Mientras avanzan los trabajos de rescate, sus familiares conservan la esperanza de encontrarlo con vida.
El menor se encontraba junto a sus tíos dentro del edificio cuando ocurrió el derrumbe. Según relató su familia, habitaban el segundo piso del inmueble, aunque ese día el ascensor correspondiente a los pisos pares estaba fuera de servicio. Por ese motivo utilizaron el ascensor destinado a los pisos impares, por lo que no pueden determinar con certeza si Lucas alcanzó a llegar al segundo piso o si quedó atrapado en la escalera o en alguno de los pasillos.
A través de sus redes sociales, Bianca, la madre del niño, pidió colaboración para reforzar las tareas de búsqueda. «Se está necesitando mano de obra para sacar escombros. Hasta la una de la mañana estuvimos con la gente del colegio Los Arcos, el colegio de mi hijo. Quiero agradecerles infinito porque se han portado muy bien, pero necesitamos más gente que ayude, mano de obra masculina, maquinaria… Hay que traspasar unos muros», expresó.
La mujer también contó que existe un dato que alimenta las esperanzas de la familia. Según indicó, durante las tareas de rescate se escucharon sonidos provenientes del interior de los escombros. «Ya han destapado muchísimo. En el edificio no solamente está Lucas, también hay otros niños. Escuchamos sonidos, escuchamos quejidos de Lucas y también escuchamos los sonidos de un bebé de un año y medio que se llama Santiago», aseguró.
Durante el fin de semana, la familia vivió un momento de gran expectativa cuando los rescatistas detectaron a una persona atrapada entre los restos del edificio. Sin embargo, tras extraer el cuerpo, confirmaron que se trataba de un adulto fallecido.
Pese a ese duro momento, los familiares sostienen la esperanza de hallar con vida al niño, ya que consideran que, debido a su contextura física delgada, podría haber quedado atrapado en un espacio entre los escombros sin sufrir lesiones de extrema gravedad.
En medio del operativo también se pronunció el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ya que el equipo USAR El Salvador participa de las tareas de rescate desplegadas en la zona afectada por el sismo.
«Muchas veces nos dijeron que no había señales de vida, pero la madre de Lucas ha mantenido la fe, y nosotros también. Durante varios días hemos estado trabajando con menos de un 0.01 % de probabilidades. Pero vamos a seguir. Para Dios no hay nada imposible», escribió el mandatario en su cuenta de X.
