El informe forense estableció la causa de la muerte de Graciela Martínez. Su hijo permanece detenido y es el único acusado por el crimen y por el intento de homicidio de su padre.
La investigación por el asesinato de Graciela Martínez sumó un dato clave tras conocerse el resultado de la autopsia. El informe forense determinó que la reconocida abogada murió a causa de un shock hipovolémico provocado por una herida punzocortante en el cuello.
El cuerpo de la mujer fue hallado enterrado en el jardín de su vivienda de Castelar y el principal, además de único acusado, es su hijo, Ignacio Costa Martínez, quien confesó haber ocultado el cadáver en el fondo de la propiedad y posteriormente intentó asesinar también a su padre.
El resultado de la autopsia ya fue incorporado al expediente por homicidio agravado por el vínculo, que lleva adelante el fiscal José María Ghessi. En caso de ser condenado, el imputado enfrenta la pena de prisión perpetua, única sanción prevista para ese delito.
Cómo ocurrió el crimen
Según la investigación, Costa Martínez atacó a su madre por la espalda dentro de la vivienda ubicada sobre la calle Arrecifes al 1200. Luego del homicidio, cavó una fosa en el patio de la casa y escondió el cuerpo dentro de una bolsa de consorcio.
Los restos de Graciela Martínez fueron encontrados durante un allanamiento realizado por la Policía, con la participación de Bomberos y peritos de la Policía Científica.
Sin embargo, el fiscal todavía no pudo tomarle declaración indagatoria al acusado porque permanece detenido en el marco de otra causa judicial.
Ese expediente, que tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 49 de la Ciudad de Buenos Aires, investiga el intento de homicidio de su padre, Carlos Costa, de 89 años.
El ataque ocurrió en una empresa metalúrgica de Villa Lugano. De acuerdo con la causa, tras mantener una discusión, el joven apuñaló a su padre por la espalda y luego escapó en una camioneta Ford EcoSport.
Una testigo relató que la agresión fue sorpresiva y dio aviso al 911. A partir de esa denuncia, la Policía inició una persecución que terminó con la detención del sospechoso sobre la avenida General Paz. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron una navaja retráctil con manchas de sangre que quedó incorporada a la investigación.
La confesión que permitió encontrar el cuerpo
El hallazgo de Graciela Martínez fue posible a partir de una confesión realizada por el acusado mientras permanecía detenido por el ataque contra su padre.
Durante la visita de un amigo, Costa Martínez le reveló que había asesinado a su madre. «Me mandé una cagada. Te pido que no digas nada», le dijo, según consta en el expediente judicial.
Lejos de ocultar esa información, el amigo se presentó en la comisaría 7ª de Castelar Norte y denunció lo que había escuchado.
A partir de ese testimonio, la Fiscalía ordenó un allanamiento urgente en la vivienda familiar, donde finalmente los investigadores encontraron el cuerpo enterrado en el patio.
Graciela Martínez era una reconocida abogada que se desempeñó como directora de Asuntos Legales en el Concejo Deliberante y también ejercía la docencia en la Universidad de Morón.
Qué espera ahora la Justicia
Para avanzar con la investigación, la Justicia considera fundamental poder tomar declaración a Carlos Costa, padre del acusado, quien continúa internado en el Hospital Santojanni de la Ciudad de Buenos Aires.
