Está acusado de usar datos personales para abrir cuentas, sacar préstamos y transferirse el dinero. Secuestraron 44 tarjetas de crédito.
Un abogado fue detenido en Quilmes acusado de haber montado una millonaria estafa en la que utilizaba los datos de sus propios clientes para solicitar créditos y transferirse el dinero, en una maniobra que habría alcanzado los 500 millones de pesos.
La investigación se inició en enero tras la denuncia de una de las víctimas, quien aseguró que su abogado, Fernando Luis Ochoa, le había solicitado fotos y videos de su rostro junto con una copia de su DNI bajo el pretexto de avanzar en una causa judicial.
Según determinaron los investigadores, con ese material el imputado abría cuentas en billeteras virtuales, gestionaba tarjetas de crédito y solicitaba préstamos a nombre de sus clientes. Luego, utilizaba esos fondos para realizar transferencias a cuentas propias.
La causa, a cargo del fiscal Ariel Rivas y la división de Cibercrimen de la Policía bonaerense, detectó al menos seis hechos con una metodología similar desde septiembre de 2025. Las maniobras incluían préstamos que alcanzaban los 20 millones de pesos por operación.
Durante los allanamientos en su domicilio y estudio jurídico, se secuestraron 44 tarjetas de crédito a nombre de terceros, posnets, siete celulares, seis computadoras y documentación vinculada a las víctimas. Además, empleados del estudio señalaron haber advertido movimientos inusuales.
Fuentes policiales indicaron que el acusado actuaba solo. Ante la magnitud del fraude, la Justicia ordenó también el bloqueo de sus cuentas bancarias mientras avanza la investigación.
La causa continúa en etapa de recolección de pruebas y no se descarta que aparezcan nuevas víctimas en un caso que expone el uso indebido de datos personales en maniobras de fraude financiero.
