El segundo y tercer cordón del Gran Buenos Aires muestran un incremento en los índices de morosidad, desempleo e informalidad laboral. Distintos informes también reflejan un aumento de la desaprobación hacia el presidente Javier Milei en esos distritos.
Un escenario económico complejo en el Conurbano
El Conurbano profundo atraviesa un escenario marcado por el aumento de la morosidad y el desempleo, dos indicadores que impactan directamente sobre la situación económica de miles de familias del Gran Buenos Aires.
Según mediciones de CB Consultora, la desaprobación del presidente Javier Milei en el segundo y tercer cordón del Conurbano se ubica entre el 58% y el 62%. Se trata de una región que concentra cerca de tres millones de electores y donde los efectos de la situación económica se reflejan con mayor intensidad.
Distritos como La Matanza, Merlo, Moreno, Florencio Varela y José C. Paz representan aproximadamente el 20% del padrón electoral bonaerense. En esas zonas, distintos indicadores muestran un contexto de mayores dificultades económicas y sociales.
Desempleo e informalidad
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC indican que la tasa de desocupación en el Conurbano alcanza el 9,7%.
A ese panorama se suma una informalidad laboral que supera el 55%, una situación que lleva a numerosas familias a recurrir al endeudamiento para afrontar gastos cotidianos.
Crece la morosidad
Un informe elaborado por Analytica señala que la morosidad promedio en la provincia de Buenos Aires se ubica en el 27,7%, mientras que en el Conurbano asciende al 30,3%.
Los niveles más elevados se registran en los municipios con menores recursos. De acuerdo con datos difundidos por el diario El Día, José C. Paz presenta una morosidad del 37,3%, mientras que Florencio Varela alcanza el 38,3%.
Factores que agravan la situación
A este escenario también se suman otros factores que impactan en la economía de los hogares.
Entre ellos aparecen el incremento de los costos del transporte para quienes deben recorrer largas distancias y la desregulación del precio de las garrafas, un recurso fundamental para muchas familias que viven en barrios sin acceso a la red de gas natural.
Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la combinación de ingresos insuficientes, un mayor nivel de endeudamiento —en muchos casos mediante plataformas digitales— y la pérdida del poder adquisitivo contribuye a explicar el deterioro económico que atraviesa la periferia bonaerense.
