La agencia elevó la calificación crediticia de Argentina de CAA1 a B3. El viceministro de Economía aseguró que la decisión permitirá ampliar el universo de fondos que pueden invertir en deuda argentina y contribuirá a reducir el riesgo país.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, destacó la mejora en la calificación crediticia de Argentina otorgada por Moody’s Ratings y sostuvo que representa un avance importante para recuperar el acceso del país a los mercados internacionales.
Según explicó el funcionario, la suba de la nota permitirá que nuevos inversores puedan adquirir deuda argentina y favorecerá una reducción progresiva del riesgo país.
Daza detalló que Moody’s elevó la calificación soberana de Argentina de CAA1 a B3, en una decisión que se suma a las mejoras realizadas durante los últimos meses por otras agencias internacionales.
“Argentina venía de estar básicamente al default. Teníamos una nota de default en 2023. Estábamos afuera del planeta, no podías entrar en ningún índice. Desde el 2023, y con el reordenamiento de las cuentas fiscales, balance del Banco Central y todo lo que se ha hecho empiezan a subir las clasificaciones”, afirmó.
Las agencias calificadoras de riesgo analizan la capacidad de pago de los países y las empresas y determinan la posibilidad de que incumplan sus compromisos financieros. Para el viceministro, la situación de Argentina experimentó un cambio significativo en comparación con los años anteriores.
Qué impacto tendrá la mejora en los mercados
Daza consideró que la nueva calificación tendrá consecuencias concretas en los mercados financieros, debido a que las notas crediticias determinan qué tipo de activos pueden comprar los distintos fondos de inversión.
“Esto es muy importante porque la clasificación es una señal para distintos inversionistas que le dicen que pueden invertir en una clase de activos”, explicó.
En ese sentido, señaló que hasta hace poco tiempo la deuda argentina estaba dentro de una categoría que restringía el interés de los grandes fondos internacionales.
“Hace tres meses, primero Fitch nos subió la nota, después S&P y ahora Moody’s. Esto abre un mundo grande de inversionistas potenciales que sí pueden comprar deuda argentina. Prácticamente van a estar obligados a comprar”, sostuvo.
El funcionario también destacó que la mejora de la calificación favorecerá la incorporación de Argentina a índices seguidos por numerosos fondos internacionales. De acuerdo con su explicación, los títulos argentinos podrán ingresar al denominado “índice de los países emergentes ex C”, lo que podría incrementar la demanda de deuda y contribuir a una reducción del riesgo país.
El objetivo: alcanzar el grado de inversión
Daza remarcó que la meta del Gobierno es que Argentina alcance el denominado grado de inversión, una categoría que actualmente tienen países como Uruguay, Chile y México.
“Grado de inversión es lo que tiene Uruguay, Chile, México. Ser grado de inversión significa que es un país que dejó de ser de alto riesgo. Que es un país confiable que puede tener tasas de interés, riesgo país, a cien puntos bases”, explicó.
Consultado por el nivel actual del riesgo país, que ronda los 410 puntos, reconoció que todavía permanece elevado, aunque sostuvo que debería continuar descendiendo a medida que mejoren las calificaciones crediticias.
“Todavía estamos altos. En la medida que la calificación siga aumentando, el riesgo continuará bajando. Nuestro objetivo es llegar a ser de grado de inversión”, afirmó.
Para el viceministro, alcanzar esa categoría tendría efectos concretos en la vida cotidiana de los argentinos. “Nos transformamos en un país estable, serio, con reglas confiables en donde hay crédito para la gente”, sostuvo.
La defensa del programa económico
Durante la entrevista, Daza también defendió el programa económico implementado por el Gobierno y consideró que los avances registrados en los mercados son consecuencia de transformaciones estructurales.
“Es el programa económico más importante que se está llevando a cabo en el mundo de transformación de un país. Hay un cambio estructural en la dirección, en las reglas en las cuales opera la sociedad argentina y la economía. Íbamos directo al precipicio y ahora vamos en otra dirección”, afirmó.
Además, aseguró que Argentina cuenta actualmente con uno de los programas de estabilización más sólidos de la región.
“Todas las condiciones de este programa son entre las más robustas que existen hoy. No hay un país en este continente entero que tenga un programa de estabilización más robusto que la Argentina”, señaló.
En relación con la actividad económica, el funcionario sostuvo que mantiene una tendencia de crecimiento moderado y constante.
“La actividad económica en la Argentina viene creciendo de forma moderada, lenta, pero bastante constante. Cuando le sacamos todo el ruido y hacemos el desestacionalizado tendencial viene creciendo lentamente. No es la tasa que nos gustaría”, indicó.
En esa línea, señaló que el objetivo oficial es alcanzar un crecimiento sostenido de entre el 5% y el 7% anual. También destacó las perspectivas para sectores como la energía, la minería y la agroindustria, aunque advirtió que otras actividades deberán adaptarse al nuevo escenario económico.
Por último, Daza se refirió a la evolución del crédito y explicó que la desaceleración de la inflación modificó las condiciones de pago para muchas familias.
“Como bajó la inflación el pago se hizo más difícil y aumentó la mora”, concluyó.
