La Casa Rosada intenta asegurar los votos en el Congreso y recomponer el vínculo con gobernadores y aliados de cara a una agenda legislativa clave. En paralelo, el PJ avanza en una coordinación para defender las PASO, mientras Patricia Bullrich advierte que todavía evalúa competir en la Ciudad.
El Gobierno nacional comenzó a desplegar una estrategia para fortalecer sus alianzas en el Congreso, cumplir compromisos pendientes con los gobernadores y evitar que la nueva coordinación del peronismo afecte las mayorías que necesita para avanzar con su agenda legislativa.
La prioridad inmediata está puesta en Diputados, donde el oficialismo prepara una mega sesión para el 26 de agosto. Sin embargo, el escenario más complejo aparece en el Senado, donde La Libertad Avanza perdió parte de la previsibilidad que tenía sobre algunos votos que hasta hace poco consideraba propios o cercanos.
En ese contexto, la Casa Rosada busca asegurar el respaldo de los gobernadores y actualizar el mapa parlamentario. La dificultad se presenta tanto por los proyectos que el oficialismo pretende impulsar como por compromisos asumidos durante negociaciones anteriores que todavía no se concretaron.
El Gobierno busca contener a los gobernadores
Uno de los primeros pasos de esta estrategia tendrá lugar este martes en el Ministerio de Economía. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabezará una reunión con técnicos de diez provincias del norte que reclaman el cumplimiento de un acuerdo alcanzado con la Casa Rosada durante la discusión para modificar el régimen de Zonas Frías.
Cuando el proyecto fue votado en Diputados, el Gobierno se comprometió a compensar a las provincias norteñas mediante un esquema diferencial de subsidios a la electricidad durante los meses de mayores temperaturas.
El acuerdo contemplaba sumar 300 kWh mensuales al consumo subsidiado en las zonas muy cálidas y 200 kWh en las zonas consideradas cálidas.
La compensación no quedó incluida en la ley y debía implementarse posteriormente mediante una resolución de la Secretaría de Energía, que todavía no fue emitida.
Por ese motivo, Santilli se reunirá con representantes provinciales y funcionarios del área energética para avanzar en la instrumentación de la medida. La posibilidad de que participe algún gobernador no está descartada, aunque desde el entorno del jefe de Gabinete señalaron que será principalmente un encuentro técnico.
Detrás de la discusión tarifaria aparece una cuestión política central: el Gobierno necesita preservar el respaldo de los gobernadores para sostener sus votaciones en el Congreso.
Una mega sesión en Diputados
La atención inmediata del oficialismo está puesta en la Cámara de Diputados, donde los negociadores libertarios trabajan para concretar una sesión amplia el miércoles 26 de agosto.
El Gobierno confía en contar con los votos necesarios para avanzar con un paquete de proyectos que considera prioritarios. Desde el oficialismo aseguran que el conteo preliminar genera expectativas favorables.
La situación es diferente en el Senado. Allí, La Libertad Avanza intenta recomponer el esquema de 44 votos que le permitió superar anteriormente algunas votaciones complejas.
Ese armado se debilitó después de la salida de los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, además de las dificultades que atraviesan los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, en medio de la reconfiguración política de esa provincia y del avance del gobernador Hugo Passalacqua sobre la estructura que durante años estuvo bajo el control de Carlos Rovira.
En ese escenario comenzó a tomar fuerza dentro del oficialismo una expresión: “la nueva coordinación” del peronismo.
El PJ busca coordinarse sin resolver sus internas
La reorganización del peronismo no implica que hayan desaparecido las diferencias entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, ni que exista una conducción nacional capaz de ordenar a todos los gobernadores y legisladores.
La novedad pasa por otro lado: dirigentes y mandatarios que hasta hace poco actuaban de manera separada comenzaron a coordinar posiciones cuando encuentran objetivos comunes.
Una primera demostración se produjo durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El Senado aprobó la iniciativa el 6 de agosto, aunque el Gobierno tuvo que resignar los capítulos relacionados con la flexibilización de las restricciones para la compra de tierras por extranjeros y la eliminación de límites para vender terrenos afectados por incendios.
Tras analizar los movimientos previos a aquella votación, en el oficialismo detectaron contactos entre dirigentes peronistas con vínculos políticos anteriores. Sergio Massa habló con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, mientras también hubo presión sobre Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Raúl Jalil, de Catamarca.
La coordinación permitió que ambos capítulos quedaran fuera del texto final.
El Hotel Emperador y la defensa de las PASO
La señal que más atención generó dentro del Gobierno fue la reunión realizada la semana pasada en el Hotel Emperador, donde durante cinco horas se encontraron diez dirigentes de peso del peronismo.
Participaron Kicillof, Máximo Kirchner, Massa, Gerardo Zamora, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella, José Mayans y Germán Martínez.
El encuentro no implicó una reconciliación ni la conformación de una nueva conducción, pero sí permitió alcanzar algunos acuerdos.
Uno de los principales fue resistir la eliminación de las PASO, una de las reformas electorales que impulsa el Gobierno.
Para el peronismo, las primarias representan una herramienta para resolver una interna que todavía permanece abierta. Al mismo tiempo, la defensa de las PASO se convirtió en un punto de coincidencia entre sectores que mantienen diferencias sobre el liderazgo del espacio.
En el peronismo ya anticipan que habrá una nueva reunión en los próximos días para mantener este mecanismo de coordinación.
El Senado y la dificultad para eliminar las PASO
La reorganización opositora aparece justo cuando el Gobierno pretende avanzar con una agenda importante en la Cámara alta.
Entre los proyectos figuran el Súper RIGI, la Ley Hojarasca, modificaciones a la Ley General de Sociedades, cambios en la Ley de Salud Mental, pliegos judiciales y finalmente la reforma electoral.
La eliminación de las PASO todavía no está cerrada. La principal dificultad está en la aritmética parlamentaria.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y necesita sumar el respaldo de los diez radicales y los tres representantes del PRO. Incluso con esos apoyos alcanzaría 34 votos, tres menos que los 37 necesarios para obtener la mayoría.
Además, los radicales todavía no tienen una posición definida a favor de eliminar las primarias y tampoco están asegurados los tres votos del PRO.
Macri y los libertarios retoman el diálogo
En paralelo, La Libertad Avanza y el PRO retomaron las conversaciones políticas en la Casa Rosada.
El acercamiento estuvo precedido por una comunicación entre Karina Milei y Mauricio Macri y representa un descongelamiento después de meses de distanciamiento, aunque todavía no significa una reconciliación.
El objetivo de fondo es explorar un posible acuerdo electoral para 2027.
Macri pretende preservar la Ciudad de Buenos Aires, principal bastión que mantiene el PRO, mientras que el oficialismo evalúa una alianza que también pueda extenderse a la provincia de Buenos Aires.
En ese escenario aparece Patricia Bullrich.
La actual jefa del bloque libertario en el Senado considera entendible que Macri busque conservar CABA, pero sostiene que cualquier acuerdo necesita voluntad de las partes.
Al mismo tiempo, Bullrich dejó claro que no descartó competir por la Ciudad. “No dije que me bajaba”, afirmó durante el fin de semana a un interlocutor.
De esta manera, la disputa porteña pasó a formar parte de la negociación entre el PRO y La Libertad Avanza. Macri busca mantener el principal distrito de su espacio, mientras Bullrich conserva abierta la posibilidad de competir.
El Gobierno también analiza medidas para impulsar el crédito hipotecario
Mientras intenta ordenar el escenario político y parlamentario, el Gobierno comenzó a analizar alternativas para reactivar la economía de cara a 2027.
Entre las iniciativas en estudio aparece la posibilidad de utilizar entre US$2.000 millones y US$2.500 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para impulsar el crédito hipotecario.
El proyecto todavía se encuentra en etapa de elaboración y no contempla vender las acciones ni los bonos que forman parte de la cartera del Fondo.
La propuesta consiste en utilizar recursos que el FGS mantiene en plazos fijos, fondos comunes de inversión y otros instrumentos para generar colocaciones de largo plazo. De esta manera, los bancos podrían acceder a financiamiento estable para ofrecer créditos hipotecarios.
La iniciativa busca resolver uno de los principales problemas del sistema financiero argentino: el descalce entre depósitos de corto plazo y préstamos hipotecarios de largo plazo.
La propuesta todavía debe superar distintas evaluaciones, especialmente porque el FGS depende de la ANSES, que está bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano.
La ministra Sandra Pettovello no habría descartado la iniciativa, aunque reclama garantías antes de avanzar.
La discusión refleja una preocupación que comenzó a ganar espacio dentro de la Casa Rosada: después de estabilizar las principales variables macroeconómicas, el Gobierno necesita que la economía vuelva a crecer.
En el oficialismo admiten que una recuperación económica será determinante para llegar con mayores posibilidades a las elecciones de 2027.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, comenzó a asumir un rol político más visible y a responder públicamente a las críticas de la oposición.
El escenario combina así distintas negociaciones. El Gobierno intenta reconstruir mayorías parlamentarias y contener a gobernadores; el peronismo avanza en una coordinación para defender las PASO; Macri retoma el diálogo con los libertarios y Bullrich mantiene abierta su candidatura en CABA.
Al mismo tiempo, la Casa Rosada busca que la estabilización económica se transforme en crecimiento antes de las elecciones de 2027.
