El Presidente volvió a respaldar públicamente su programa económico en medio del debate por los salarios, el consumo y la situación de las empresas. Mientras prepara nuevas apariciones públicas, el Gobierno negocia con el PRO y el peronismo analiza si tendrá margen para resolver sus candidaturas mediante una interna.
El Gobierno nacional entiende que el principal debate que atraviesa actualmente a la sociedad está concentrado en la economía y la sustentabilidad del programa impulsado por Javier Milei. Las discusiones sobre la morosidad, la evolución de los salarios frente a la inflación y el cierre de empresas volvieron a instalar cuestionamientos sobre el ritmo de la recuperación.
En ese contexto, Milei volvió a asumir personalmente la defensa de su modelo económico a través de las redes sociales. El Presidente cuestionó las propuestas que, según su visión, implican aumentar el gasto y reducir impuestos al mismo tiempo, y volvió a reivindicar el equilibrio fiscal como uno de los pilares de su gestión.
Después de su viaje a Colombia para participar de la asunción de Abelardo de la Espriella, el 7 de agosto, el mandatario permaneció varios días en la Quinta de Olivos. Sin embargo, durante ese período mantuvo reuniones con ministros y empresarios.
Entre quienes se reunieron con Milei estuvo Sebastián Galiani, economista que fue viceministro de Hacienda durante la gestión de Nicolás Dujovne en el gobierno de Mauricio Macri. Galiani luego publicó un mensaje sobre el encuentro, aunque posteriormente lo eliminó debido a las respuestas que recibió en redes sociales.
El economista sostuvo que encontró al Presidente “súper convencido” del plan económico y con una visión clara sobre el futuro político de su gestión. Según su relato, Milei considera que el equilibrio fiscal está protegido por su capacidad de veto y que, si consigue la reelección, tendrá una mayor fortaleza parlamentaria.
Sin embargo, esa confianza del Presidente también genera interrogantes dentro y fuera del Gobierno, especialmente frente a una economía cuyo crecimiento continúa siendo moderado.
El titular del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que la economía avanza a un ritmo cercano al 2% anual, una velocidad inferior a la que el Gobierno pretende alcanzar.
Milei prepara dos discursos para defender su programa
En las próximas horas, el Presidente volverá a poner el foco sobre la economía. El jueves participará del Council of the Americas, donde se espera que defienda el rumbo de su administración y responda a algunos de los cuestionamientos planteados por empresarios.
Al día siguiente, Milei hablará en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Las dos apariciones tendrán lugar mientras el Gobierno intenta contrarrestar la percepción de estancamiento y remarcar los resultados que considera positivos de su programa.
La llamada batalla cultural, en tanto, tendrá otro escenario. El Presidente tiene previsto viajar a Washington el 14 de octubre para participar de un evento organizado por La Derecha Diario y Latino Wall Street en el marco del Hispanic Heritage.
La nueva medida sobre los préstamos en dólares
Una de las últimas decisiones económicas del Gobierno apunta precisamente a reactivar el crédito para las empresas.
La nueva normativa permite que los bancos privados destinen hasta el 15% de sus depósitos en dólares a préstamos para empresas que no generan ingresos en esa moneda. Se trata de una flexibilización de una regulación vigente desde 2001.
El Ejecutivo sostiene que las condiciones actuales del sistema financiero son diferentes a las que existían hace 25 años. Sin embargo, la medida generó cuestionamientos incluso entre exfuncionarios vinculados con el gobierno de Cambiemos.
El exministro de Economía Hernán Lacunza advirtió sobre el riesgo de repetir experiencias del pasado, mientras que el ex titular del Banco Central Guido Sandleris cuestionó el cambio y sostuvo que podría afectar una regulación prudencial que considera relevante para el sistema financiero argentino.
También surgieron advertencias desde el sector financiero. Un operador de la city porteña planteó que los descalces entre las monedas en las que se captan depósitos y aquellas en las que se otorgan préstamos pueden convertirse en un problema cuando aparecen crisis financieras.
Mientras tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, también comenzó a tener una participación más visible en la discusión política. En los últimos días apareció públicamente junto a la legisladora porteña Pilar Ramírez, una dirigente cercana a Karina Milei.
El Gobierno busca acercarse al PRO
En paralelo con la defensa del programa económico, el oficialismo comenzó a avanzar en una negociación política con el PRO.
La primera reunión entre dirigentes libertarios y representantes del partido amarillo fue interpretada como una señal de acercamiento, aunque todavía existen diferencias importantes y un eventual acuerdo está lejos de concretarse.
Mauricio Macri mantiene influencia dentro del espacio, pero también existen tensiones respecto del futuro político del PRO y de la estrategia que debería adoptar frente a La Libertad Avanza.
Uno de los principales interrogantes pasa por la Ciudad de Buenos Aires, donde el partido busca conservar el territorio que históricamente fue su principal bastión.
En ese escenario también aparece la figura de Horacio Rodríguez Larreta, quien podría competir por fuera de un eventual acuerdo entre el PRO y los libertarios. Una candidatura del exjefe de Gobierno podría modificar el escenario electoral porteño.
La situación también genera dudas sobre el futuro de Jorge Macri, cuya continuidad al frente de la Ciudad no tendría el respaldo pleno de Mauricio Macri.
El desafío para el PRO es todavía mayor si el partido termina priorizando la conservación de sus territorios frente a la posibilidad de competir nuevamente por la Presidencia.
El peronismo analiza una interna, pero persisten las dudas
Del otro lado del escenario político, el peronismo intenta ordenar sus distintas corrientes después de la reunión que protagonizaron sus principales referentes.
La posibilidad de resolver las candidaturas mediante una primaria continúa sobre la mesa, especialmente si los distintos sectores no consiguen alcanzar un acuerdo de unidad.
Sin embargo, dirigentes que conocen las negociaciones consideran que una interna nacional presenta dificultades importantes.
Uno de los antecedentes más recordados es la interna entre Carlos Menem y Antonio Cafiero en 1988, que terminó definiendo la candidatura presidencial del peronismo para las elecciones de 1989.
La posibilidad de repetir una experiencia de ese tipo existe, pero las condiciones actuales son diferentes. Según los armadores consultados, el principal problema es que nadie quiere afrontar el costo de una interna si considera que tiene pocas posibilidades de ganarla.
En ese análisis también pesa el costo económico de una campaña presidencial. La estimación mencionada dentro del espacio ubica el gasto de una candidatura presidencial en torno a los 100 millones de dólares, mientras que una campaña para gobernador podría representar aproximadamente la mitad.
La implementación de la boleta única de papel permitiría reducir algunos gastos, aunque buena parte de la estructura de una campaña continuaría siendo necesaria.
Por eso, dentro del peronismo consideran que una interna solo tendría sentido si las encuestas muestran una competencia realmente pareja. En caso contrario, la posibilidad de negociar un acuerdo previo podría ganar terreno.
Así, mientras Milei apuesta a defender personalmente su modelo económico, el oficialismo intenta consolidar alianzas con sectores de la derecha y el peronismo busca definir una estrategia electoral que le permita competir en 2027. La evolución de la economía, el futuro del PRO y la capacidad del PJ para ordenar sus internas serán algunos de los factores que terminarán de definir el escenario político.
