Una violenta revuelta en las instalaciones de Sintiki dejó un saldo de cinco heridos y daños estructurales. Un grupo logró cortar el vallado perimetral y las fuerzas de seguridad buscan intensamente a los fugados.
Una violenta revuelta sacudió las instalaciones del centro de internamiento de Sintiki, ubicado en el norte de Grecia y muy cerca de la frontera con Bulgaria. Un grupo de internos que aguardaba la resolución de sus expedientes de expulsión se enfrentó a la policía en la noche del sábado, provocando destrozos considerables, incendios menores y el corte de las vallas perimetrales para intentar una fuga masiva.
El estallido comenzó pasadas las 21:00 horas, cuando los manifestantes empezaron a arrojar piedras y objetos contundentes contra los agentes. La situación obligó a desplegar unidades antidisturbios, ambulancias y dotaciones de bomberos que debieron emplear granadas aturdidoras para controlar el perímetro. Como saldo de los enfrentamientos, cinco personas resultaron heridas —dos de ellas continúan internadas bajo custodia— y 17 migrantes fueron detenidos, mientras las fuerzas de seguridad buscan activamente a cerca de una veintena de internos que lograron escapar durante el caos.
Un contexto de máxima tensión migratoria
El motín pone de manifiesto la olla a presión que representan los centros de acogida temporales en el país helénico. Las instalaciones de Sintiki albergan actualmente a unas 500 personas en situación irregular o a la espera de trámites de asilo que suelen prolongarse durante meses.
Este episodio se enmarca en un escenario de fuerte endurecimiento de la política migratoria impulsado por el Gobierno conservador de Atenas, que recientemente aprobó normativas más estrictas para acelerar las devoluciones en un plazo máximo de doce semanas y reforzar los controles fronterizos. Las organizaciones humanitarias advierten desde hace tiempo que la combinación de hacinamiento, plazos eternos de tramitación y restricciones severas incrementa drásticamente los niveles de tensión en estos recintos cerrados.
