La Cámara baja debate un extenso temario que incluye los proyectos considerados prioritarios por Javier Milei. La Libertad Avanza confía en reunir los votos, aunque sigue de cerca a los bloques dialoguistas mientras la oposición intenta instalar la problemática del endeudamiento y la morosidad de los hogares.
La Cámara de Diputados volverá a tener este miércoles una sesión extensa y atravesada por las negociaciones políticas. El Gobierno de Javier Milei confía en avanzar con la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y el proyecto de Inocencia Fiscal II, aunque el oficialismo deberá mantener el respaldo de los bloques dialoguistas durante el debate.
Al mismo tiempo, la oposición buscará llevar al recinto la problemática del endeudamiento familiar y la morosidad, un tema que en las últimas semanas generó cruces entre el Gobierno y distintos sectores políticos.
La sesión fue convocada para las 12, y en La Libertad Avanza (LLA) consideran asegurado el quórum de 129 diputados necesario para iniciar el debate.
La reforma del BCRA, que entre sus principales puntos establece la prohibición de financiar al Tesoro, y el proyecto de Inocencia Fiscal, que amplía las garantías para que los dólares no declarados puedan ingresar al circuito formal, aparecen al comienzo de un temario compuesto por 18 iniciativas.
Luego se tratarán un tratado de libre comercio entre el Mercosur y Singapur y el proyecto para adherir al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), una iniciativa respaldada por laboratorios de Estados Unidos.
El resto de los proyectos tiene menor peso político, pero forma parte de la estrategia oficialista para conservar el respaldo de los sectores dialoguistas. Se trata de iniciativas impulsadas por bloques provinciales vinculados con gobernadores, además del PRO, la UCR y otros espacios.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, incorporó esos proyectos al temario como una señal hacia los bloques que el oficialismo necesita para avanzar con las reformas impulsadas por Milei.
Cuántos votos calcula tener el Gobierno
En el oficialismo aseguran que el tratamiento de los principales proyectos está encaminado. La estimación preliminar de LLA es alcanzar alrededor de 135 votos tanto para la reforma del BCRA como para Inocencia Fiscal.
Además de los 95 diputados libertarios, el cálculo incluye al PRO, la UCR y el MID, junto con los bloques que responden a los gobernadores Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Marcelo Orrego, de San Juan; Rolando Figueroa, de Neuquén; Claudio Poggi, de San Luis; Gustavo Sáenz, de Salta; y Hugo Passalacqua, de Misiones.
Los dos últimos tienen influencia sobre la bancada Innovación Federal, que poco antes de la sesión se presentará con una nueva denominación y prácticamente la misma integración.
El cambio está relacionado con la ruptura política de Passalacqua con el dirigente misionero Carlos Rovira. A partir de esa situación, el gobernador busca dejar atrás el acompañamiento automático al Gobierno nacional y negociar iniciativa por iniciativa.
Por ese motivo, los nueve votos de ese espacio resultan importantes para que el oficialismo alcance los 135 apoyos que calcula de manera preliminar.
Si durante la sesión LLA pierde alguno de esos respaldos, las votaciones podrían quedar más ajustadas y obligar al oficialismo a intensificar las negociaciones. Aunque los libertarios esperan evitar sorpresas, reconocen que durante los últimos meses conseguir acuerdos parlamentarios se volvió más complejo.
La oposición quiere instalar el endeudamiento familiar
Uno de los principales desafíos para el oficialismo será contener los planteos de Unión por la Patria, Encuentro Federal, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y sectores del interbloque Provincias Unidas.
La oposición buscará poner sobre la mesa dos cuestiones: la prórroga de la emergencia en discapacidad y una treintena de proyectos destinados a brindar respuestas a las familias endeudadas y en situación de mora.
Durante el inicio de la sesión habrá cuestiones de privilegio y discursos críticos hacia la postura de Milei sobre el endeudamiento de los hogares. El Presidente sostiene que no existe una crisis y considera que el problema fue amplificado por sectores del periodismo y de la oposición.
Los bloques opositores también intentarán conseguir un apartamiento del reglamento para incorporar esos proyectos al debate.
Para lograrlo necesitan una mayoría de tres cuartos, una cantidad de votos que reconocen no tener. Con los 95 diputados libertarios presentes en el recinto, el oficialismo puede bloquear esa maniobra.
Por eso, la oposición analiza como alternativa impulsar una sesión especial para el 9 de septiembre y buscar que las comisiones comiencen a tratar las iniciativas vinculadas con el endeudamiento de las familias y la morosidad.
En paralelo, habrá expectativa por la conferencia de prensa que brindará el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, antes de la sesión.
Aunque desde el Ministerio de Economía no adelantaron detalles, trascendieron versiones sobre un posible anuncio de una nueva línea de créditos y modificaciones en la manera en que bancos y billeteras virtuales deben informar el Costo Financiero Total (CFT).
Una medida de ese tipo podría reducir parcialmente los cuestionamientos opositores, ya que algunos de los proyectos presentados apuntan precisamente a que el CFT sea comunicado de manera visible y clara antes de otorgar un crédito. Entre ellos se encuentra una iniciativa de la diputada peronista Victoria Tolosa Paz.
Sin embargo, hasta el martes por la noche la oposición mantenía su estrategia. El Gobierno sostiene que el endeudamiento constituye un «problema entre privados» y que no existe una situación de crisis porque la morosidad alcanzaría al 15% de los préstamos otorgados.
Desde el oficialismo también argumentan que el aumento del crédito constituye una señal positiva para la economía.
Cómo busca LLA asegurar el respaldo a sus proyectos
La bancada libertaria utilizará esos argumentos para responder a las críticas durante la sesión, mientras intenta evitar que los sectores opositores más duros consigan atraer a los bloques dialoguistas.
Con ese objetivo, el oficialismo incorporó al temario proyectos impulsados por los espacios provinciales cuyo respaldo necesita conservar.
Entre ellos aparece una iniciativa para reducir la alícuota del IVA a la fécula de mandioca, promovida por legisladores misioneros vinculados con Passalacqua.
También fueron incluidos ocho proyectos destinados a declarar «capitales nacionales» de manera simbólica a distintas provincias y ciudades. Entre ellos se encuentra la designación de Tucumán como «Capital Nacional del Ecoturismo» y de San José de los Cerrillos, en Salta, como «Capital Nacional del Cerdo Negro».
A eso se suman iniciativas judiciales para crear nuevas salas en las cámaras de apelaciones de Tucumán y Mar del Plata, una impulsada por el bloque de Jaldo y otra por el radicalismo.
El martes por la tarde, Menem amplió nuevamente el temario con dos proyectos. Uno es la denominada «Ley Joaquín», que establece medidas de seguridad obligatorias en actividades deportivas y recreativas y fue presentada por la diputada peronista Luciana Potenza.
El otro propone crear el Programa Nacional de Concientización y Prevención para espacios deportivos seguros, impulsado por el PRO y encabezado por Fernando de Andreis, dirigente cercano a Mauricio Macri.
Con esta estrategia, LLA busca conservar el respaldo de los bloques dialoguistas y aprobar sin mayores dificultades la reforma del BCRA y Inocencia Fiscal II.
El oficialismo pretende, además, conseguir un triunfo parlamentario después de la media sanción del proyecto sobre «propiedad privada», que estuvo acompañada por una pérdida de respaldo de sus aliados en el capítulo referido a la reforma de la Ley de Tierras.
Los principales cambios que propone la reforma del BCRA
Para el Gobierno, la reforma del BCRA constituye el proyecto central de la jornada. Milei presentó la iniciativa mediante cadena nacional y luego reunió a diputados y senadores oficialistas para transmitirles la importancia que le asigna al proyecto y brindarles lineamientos para defenderlo durante el debate.
El eje principal es la prohibición expresa de que el Banco Central financie al Tesoro. Para el Gobierno, la aprobación de esta medida también funcionaría como una señal para los mercados respecto de la posibilidad de sostener en el tiempo su política monetaria y fiscal.
Uno de los mecanismos que evalúa el oficialismo para sumar apoyos consiste en incorporar un artículo que permita «federalizar» el directorio del Banco Central, otorgando lugares a representantes de distintas provincias.
La iniciativa también elimina los adelantos transitorios al Tesoro Nacional y establece que el BCRA no podrá otorgar préstamos al Gobierno nacional, las provincias ni los municipios.
Este punto constituye uno de los ejes de la propuesta, ya que impediría que la autoridad monetaria financie al Poder Ejecutivo mediante emisión de dinero, mecanismo que Milei considera una de las principales causas de la inflación crónica.
Otro cambio está relacionado con el mecanismo para remover al presidente y a los directores del Banco Central. De aprobarse la reforma, solo podrían ser desplazados por causas específicas, como incapacidad sobreviniente, incompatibilidades o incumplimiento de sus funciones.
Además, para concretar la remoción se requeriría la aprobación de ambas cámaras del Congreso con una mayoría agravada de dos tercios.
La propuesta también establece como única función del Banco Central la de preservar el valor de la moneda. De esta manera, se eliminarían otros objetivos contemplados en la actual Carta Orgánica, como la estabilidad financiera, la promoción del empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La reforma plantea además que el BCRA no pueda transferir al Tesoro las ganancias derivadas de variaciones cambiarias u operaciones financieras, salvo para cancelar deuda.
Tampoco podría distribuir dividendos en pesos provenientes de activos denominados en moneda extranjera.
Por último, el proyecto propone eliminar instrumentos como las Letras Intransferibles del Tesoro, con el objetivo de sanear el balance del Banco Central.
También se elimina de la Carta Orgánica la participación permanente del ministro de Economía o de representantes del Tesoro en las reuniones del directorio, con la intención de establecer una separación más marcada entre la política fiscal y la política monetaria.
