La Justicia investiga un presunto enriquecimiento ilícito y avanza con nuevas testimoniales clave.
En el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la Justicia tomó declaración a dos jubiladas que participaron en la operación de compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
El fiscal federal Gerardo Pollicita recibió los testimonios de Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes vendieron el inmueble ubicado en la calle Miró al 500. La propiedad fue adquirida en noviembre de 2025 por un valor de 230.000 dólares, con un anticipo de 30.000 y el resto financiado mediante una hipoteca.
Ambas mujeres deberán ahora presentar sus teléfonos celulares para que la fiscalía analice registros de comunicaciones vinculadas a la operación. La medida busca reconstruir el circuito financiero detrás de la compra y determinar la legalidad de los fondos involucrados.
La investigación continuará con la declaración de otros actores clave, entre ellos los dueños de la inmobiliaria que intervino en la transacción y familiares de una de las vendedoras. También se analizará la relación personal entre las partes, que habría facilitado el otorgamiento de un crédito sin intereses.
En paralelo, la causa incluye la revisión de otra propiedad atribuida a Adorni en un country, así como los trabajos de refacción realizados en ese inmueble. Para ello, fueron citados el ex propietario y el contratista responsable de las obras.
El expediente también abarca otras denuncias, como el uso de un avión privado y presuntas inconsistencias en las declaraciones juradas del funcionario. En ese marco, el juez Ariel Lijo ordenó levantar el secreto fiscal y bancario de Adorni, su esposa y las personas que figuran como acreedoras.
La causa continúa en etapa de recolección de pruebas y testimonios, mientras la Justicia busca determinar si existieron irregularidades en las operaciones patrimoniales del funcionario
