Lucas Emanuel Belén permanece detenido en el penal de Bouwer desde el choque ocurrido el 1° de febrero en Córdoba. Conducía a 136 km/h, tenía 1,6 gramos de alcohol por litro de sangre y había consumido cocaína. Antes del accidente, familiares y amigos le habían advertido sobre los riesgos de manejar en esas condiciones.
Lucas Emanuel Belén, el conductor que se filmaba mientras manejaba ebrio y que protagonizó un violento choque en la ciudad de Córdoba en el que murió una pareja, será sometido a juicio oral por el delito de homicidio simple con dolo eventual. El acusado, de 28 años, permanece detenido en el penal de Bouwer desde el momento del accidente, ocurrido el 1° de febrero pasado.
La decisión de elevar la causa a juicio fue tomada por la Cámara de Acusación. Belén afrontará un proceso por homicidio simple con dolo eventual, una figura que contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión efectiva.
El hecho ocurrió cuando la Toyota SW4 conducida por Belén embistió desde atrás a un Renault Clio en el que circulaban Erika Casas, de 41 años, y su pareja, Horacio Manuel Díaz, de 46. Ambos murieron como consecuencia del impacto.
De acuerdo con la investigación, al momento de la colisión Belén se grababa a sí mismo con su teléfono celular mientras circulaba a 136 kilómetros por hora por una avenida de la ciudad. Los análisis realizados posteriormente determinaron que tenía 1,6 gramos de alcohol por litro de sangre y que en su orina había metabolitos de cocaína. De esta manera, se confirmó que conducía bajo los efectos de ambas sustancias.
La causa fue instruida por la fiscal Lourdes Quagliatti, quien ordenó la detención inmediata del acusado. El abogado de la familia querellante, Carlos Nayi, afirmó que el siniestro “no fue casual” y calificó el caso como una “crónica de muerte anunciada”.
Durante la investigación, y según publicó el diario La Voz, se recuperaron del teléfono celular de Belén distintos mensajes de WhatsApp enviados por familiares y amigos durante los meses anteriores al accidente. En esas conversaciones le advertían sobre los peligros de conducir en esas condiciones.
Uno de los mensajes, enviado en diciembre del año anterior, advertía: “Vos con esas condiciones que andá, no tenés que salir a manejar. Ya basta con esto… Cuando salgas de joda deja la camioneta, bajate la aplicación Uber. Movete con eso porque tomado no podés manejar y por lo que se ve, vos no vas a dejar la bebida”.
Para la acusación, esos registros tienen un peso determinante. El homicidio simple con dolo eventual se configura cuando una persona se representa mentalmente que su conducta puede provocar la muerte de otra, pese a lo cual continúa adelante y finalmente ese resultado ocurre.
En ese sentido, Nayi también señaló que, después del impacto, Belén, “lejos de auxiliar a la víctima recurrió a tomar agua para neutralizar los efectos del alcohol”.
Por su parte, Juana Guevara, madre de Erika Casas, expresó su agradecimiento por la rapidez con la que avanzó el proceso judicial. “Darle justicia a mi hija y a Horacio, dos personas excelentes. Agradecida por lo rápido que se ha dado todo”, manifestó.
David Casas, hermano de Erika, habló con El Doce TV y describió las consecuencias que la tragedia tuvo para toda la familia: “Arrebató la vida de mi hermana y de mi cuñado y nos arrebató la vida a toda la familia. Nos trajo muchas consecuencias familiares, mucho dolor y sigue haciendo daño”.
Desde el inicio de la investigación, la fiscal Quagliatti sostuvo que Belén, aunque no habría tenido como objetivo directo provocar la muerte de las víctimas, se representó la posibilidad de que ese resultado ocurriera y aun así continuó con su accionar.
El choque
El accidente ocurrió en la intersección de General Manuel Savio y Diego de Funes y Salinas, en el barrio Industrial Ferreyra, de la ciudad de Córdoba.
Como consecuencia del impacto, el Renault Clio perdió el control y terminó chocando contra un poste del tendido eléctrico. Erika Casas y Horacio Manuel Díaz murieron en el acto.
Belén, en tanto, sufrió heridas y debió ser trasladado al hospital San Roque, donde permaneció internado bajo custodia policial por un traumatismo facial. Allí quedó a disposición de la Unidad Judicial de Accidentología Vial.
Una vez que recibió el alta médica, fue trasladado al penal de Bouwer, donde continúa detenido mientras avanza la causa.
La tragedia generó conmoción en la comunidad cordobesa, entre otras razones porque Erika Casas había sido la primera conductora contratada por la empresa Coniferal, una de las compañías dedicadas al transporte público en la capital provincial.
Desde la firma expresaron su pesar por la muerte de la trabajadora: “Estarás siempre en nuestros recuerdos como la primera en llegar a nuestra empresa y dejarnos tantas enseñanzas y momentos compartidos”.
También la UTA local, compañeros de trabajo, vecinos, amigos y otros allegados despidieron a Casas a través de las redes sociales.
Luego del accidente, además, comenzó a conocerse con mayor detalle el perfil de Belén y la manera en que se mostraba en sus redes sociales. En ese contexto, se viralizaron algunos videos que había compartido en los que aparecía relacionado con picadas, armas y alcohol, mientras se multiplicaban los pedidos de Justicia.
En una de esas imágenes se observan maniobras temerarias, con Belén acelerando una camioneta 4×4 hasta alcanzar los 100 kilómetros por hora, aparentemente durante una picada junto a otros jóvenes que se encontraban en otro vehículo. La secuencia había sido registrada desde el lugar del conductor, frente al volante.
También se difundió otra publicación en la que aparecían automóviles junto a un arma de gran calibre y botellas de alcohol.
