El exasesor de Javier Milei difundió una carta desde el penal de Palmasola, donde permanece detenido. Respaldó al presidente boliviano y rechazó las acusaciones sobre supuestas gestiones realizadas en nombre de Paz o de su esposa, mientras enfrenta investigaciones vinculadas al ataque contra Nadia Beller y otras causas.
Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei, difundió este jueves una carta desde la cárcel de Palmasola, en Bolivia, donde permanece detenido. En el escrito, expresó su respaldo al presidente Rodrigo Paz y negó haber tenido autorización o facultades para actuar en representación de la familia presidencial, en medio de las investigaciones que enfrenta por el ataque contra Nadia Beller y otras causas.
En el mensaje, que fue compartido por TN, el consultor político rechazó las acusaciones relacionadas con supuestas gestiones que habría realizado a partir de su cercanía con el mandatario boliviano.
“Jamás actué en nombre de nadie ni tomé decisiones. Nunca hice uso de eso a pesar de las mentiras y difamaciones infundadas que indican lo contrario”, afirmó Cerimedo desde el penal boliviano.
El consultor también negó haber intervenido en operaciones económicas o acuerdos relacionados con el entorno presidencial y se refirió especialmente a las versiones que involucran a María Elena Urquidi, esposa de Paz.
“Jamás participé de negociados ni de ningún tipo de acto en mi nombre y mucho menos en nombre de la esposa del presidente a quien aprecio profundamente”, aseguró.
Además, Cerimedo manifestó públicamente su respaldo hacia la primera dama y destacó que conoce su trayectoria. “Sé de su honorabilidad así como la de toda la familia”, escribió.
Con esa afirmación, buscó apartar a Urquidi de las versiones que comenzaron a circular en torno al caso y de las sospechas que alcanzaron al círculo presidencial.
El consultor también cuestionó la dimensión política que tomó el episodio y relacionó esa situación con el escenario que atraviesa Bolivia.
“Lamento enormemente que una situación personal que no pude manejar se haya tornado en una cuestión de interés político”, expresó.
Luego, Cerimedo apuntó contra sectores que, según su interpretación, están enfrentados con el rumbo del actual Gobierno y pretenden condicionarlo.
“No quieren sacar a Bolivia del pozo en que los metieron los 20 años del evismo”, escribió, en referencia al período de predominio político encabezado por Evo Morales y sus sucesores dentro del Movimiento al Socialismo.
Hacia el final de la carta, Cerimedo cuestionó la información que, según denunció, fue difundida en su contra y anticipó que próximamente dará su propia versión de los hechos.
“Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz y aclararé todas las mentiras que se han dedicado a implantar en la sociedad sin ningún sustento y con el único ánimo de dañar al gobierno”, concluyó.
Rodrigo Paz negó que Cerimedo tuviera autorización para representarlo
El presidente de Bolivia también se refirió al vínculo con Cerimedo a través de un video publicado en X. Allí explicó que el contacto con el consultor comenzó después de que su espacio político avanzara a la segunda vuelta, aunque la relación finalmente no llegó a formalizarse.
“Siendo estratega de orden internacional, la constancia o presencia del señor Cerimedo en Bolivia no era la que necesitábamos para poder trabajar y tener sólido un formato de trabajo”, explicó Paz.
El mandatario fue categórico al describir el alcance que tuvo ese acercamiento y negó que Cerimedo hubiera recibido facultades para actuar en su representación.
“Por eso nunca hubo un contrato, por eso nunca hubo una relación de trabajo directa. El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la presidencia, al gobierno o a mi familia”, afirmó Rodrigo Paz.
De esta manera, mientras Cerimedo desde la cárcel negó haber actuado en nombre de la familia presidencial y rechazó las acusaciones que lo vinculan con esas gestiones, el propio presidente boliviano sostuvo que nunca tuvo autorización para representarlo, ni a él, ni al Gobierno, ni a su familia.
