Los gremios de la Alimentación, Carne, Molineros y Peones Rurales se movilizaron hasta la Secretaría de Trabajo para exigir una respuesta ante la situación que atraviesa la empresa. También solicitaron la participación de gobernadores, intendentes y otros sectores vinculados con la actividad.
Las conducciones de la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), la Federación de Trabajadores de la Industria de la Carne y la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA) se movilizaron este miércoles hasta la Secretaría de Trabajo para reclamar la “urgente intervención” del Estado frente a la crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos.
Los sindicatos advirtieron que la situación de la compañía pone en riesgo miles de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, y reclamaron la participación del Gobierno para encontrar una salida que permita recuperar la actividad de la empresa.
La movilización contó con delegaciones sindicales provenientes de distintos puntos del país. Entre las zonas con mayor presencia estuvieron aquellas especialmente afectadas por la situación de la compañía, como Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos y Chaco.
Reclamo ante la Secretaría de Trabajo
La protesta se desarrolló frente a la sede de la Secretaría de Trabajo, ubicada sobre avenida Alem al 600, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A pesar de que la movilización había sido anunciada, en la zona no se desplegó el protocolo Antipiquete y la jornada transcurrió sin incidentes.
Además, los reclamos de las organizaciones sindicales fueron recibidos por funcionarios de la cartera laboral conducida por Julio Cordero.
Los representantes gremiales, además de expresar sus demandas, entregaron un documento en el que plantearon la necesidad de que el Poder Ejecutivo intervenga y encuentre una solución concreta frente a la gravedad de la situación que atraviesa Granja Tres Arroyos.
El secretario general de la Federación de Trabajadores de la Alimentación, Héctor Morcillo, sostuvo que el Ejecutivo debe asumir responsabilidad por las políticas económicas que lleva adelante y advirtió sobre las consecuencias que podría tener la falta de intervención estatal.
En ese sentido, señaló que, si el Gobierno decide no prestar atención a lo que ocurre ni intervenir en el conflicto, “el futuro es negro”.
Morcillo también destacó la importancia de la organización sindical y la solidaridad entre los trabajadores frente al escenario actual. Según explicó, la crisis de Granja Tres Arroyos excede una disputa entre privados y también está relacionada con lo que definió como una “irresponsabilidad demostrada por la dirección empresarial” en el manejo de la situación.
Críticas al modelo económico
Desde los gremios también cuestionaron las políticas económicas y señalaron que la situación de la empresa forma parte de un escenario más amplio.
Morcillo sostuvo que el problema es consecuencia de un modelo económico que desindustrializa, abre las importaciones y desconoce la situación de la clase trabajadora.
En ese contexto, rechazó que se naturalice el riesgo de que 7.000 familias queden sin trabajo y mencionó también la pérdida de fuentes laborales de 27.000 trabajadores textiles como ejemplo de la situación que atraviesan otras actividades industriales.
El dirigente sindical agregó que tampoco debería considerarse normal el cierre de FATE, ni que miles de fábricas tengan que bajar sus persianas.
A ese panorama sumó la pérdida de empleo de 400.000 trabajadores y trabajadoras registrados, y cuestionó la expectativa de que la situación pueda resolverse a partir de un eventual efecto de derrame.
Piden una mesa de trabajo con todos los sectores
Con el objetivo de encontrar una salida a la crisis de Granja Tres Arroyos, los cuatro sindicatos reclamaron al Gobierno la creación y convocatoria de una mesa de trabajo.
La propuesta contempla la participación del Estado nacional, la empresa, los gremios y la Cámara Empresaria, además de los gobernadores de todas las provincias donde están ubicadas las plantas de Granja Tres Arroyos.
También solicitaron que formen parte de esa instancia los intendentes, las fuerzas vivas y todos los actores vinculados con la actividad.
El planteo sindical busca ampliar la discusión más allá de la relación entre la empresa y sus trabajadores, incorporando a los distintos sectores que tienen vinculación con las plantas y con la actividad productiva.
Los gremios anunciaron que continuarán movilizados
Mientras continúan los reclamos para encontrar una solución, Morcillo llamó a los trabajadores a mantener la organización y la movilización.
Entre los principales objetivos planteados por los sindicatos se encuentran evitar nuevos despidos, lograr la reincorporación de los trabajadores cesanteados, conseguir el pago de los salarios atrasados y avanzar en la reactivación de las plantas industriales de Granja Tres Arroyos.
El dirigente convocó a los trabajadores a continuar movilizándose y resistiendo las políticas de ajuste y de destrucción de la industria.
En ese sentido, aseguró que los trabajadores saldrán a la calle “todas las veces que sea necesario” para sostener sus reclamos.
