Pese al compromiso con la administración de Donald Trump, el oficialismo admitió que la Cámara de Diputados no tratará el proyecto antes de fin de mes. Fuerte presión de los laboratorios nacionales por el Capítulo II.
El Poder Ejecutivo Nacional ha decidido postergar sin fecha definida la aprobación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), un punto clave en la agenda de entendimiento bilateral con los Estados Unidos. Aunque el compromiso estipulaba la sanción de la ley antes del 30 de abril, fuentes de la Casa Rosada confirmaron que los tiempos legislativos y la falta de consenso interno impedirán cumplir con el cronograma previsto, dejando la iniciativa en un estado de parálisis temporal.
La demora responde, en gran medida, a la resistencia de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA). Las empresas nacionales advierten que la adhesión al tratado, tal como está planteada, podría facilitar maniobras de «evergreening» por parte de firmas extranjeras. Este mecanismo permitiría patentar modificaciones menores en fármacos existentes para extender monopolios, lo que, según denuncian, afectaría la competencia y encarecería el costo de los medicamentos en el mercado local.
Desde el Ministerio de Desregulación, conducido por Federico Sturzenegger, se ha instado a los legisladores a aprobar el texto original sin modificaciones para honrar los acuerdos internacionales. Sin embargo, los laboratorios locales exigen que la Argentina aplique una «reserva» sobre el Capítulo II del tratado. De aceptarse este pedido en la Cámara de Diputados, el proyecto debería regresar al Senado para una nueva revisión, prolongando aún más los plazos de implementación.
El PCT es un sistema administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que unifica y simplifica los trámites para proteger invenciones en los 158 países adheridos. Si bien no otorga patentes automáticas —tarea que seguiría bajo la órbita del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INPI)—, su adopción es vista por el sector desregulador como una señal necesaria de seguridad jurídica para atraer inversiones extranjeras.
En el Congreso, la agenda prioritaria ha desplazado el debate técnico de las patentes. La próxima semana, la atención del oficialismo estará centrada en la presentación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien brindará su primer informe de gestión ante la Cámara Baja. Este escenario legislativo, sumado a la suspensión previa de los plenarios de comisiones, ha dejado al tratado fuera de la orden del día para la última sesión disponible de abril.
A pesar del incumplimiento del plazo formal con Washington, desde el entorno presidencial minimizan el impacto diplomático inmediato y confían en que la ley será retomada una vez superada la urgencia de la agenda política local. No obstante, la puja entre la industria farmacéutica nacional y el ala liberal del Gobierno promete seguir siendo el principal obstáculo para la integración definitiva al régimen global de patentes.
