Mónica Ligorria tenía 49 años y trabajaba en un puesto de venta de huevos ubicado sobre la Panamericana. Su pareja, de 57 años, llegó al lugar, discutió con ella y efectuó tres disparos. Luego escapó hacia Campana, donde intentó quitarse la vida y permanece internado en estado crítico.
Mónica Ligorria, de 49 años, murió este lunes después de recibir un disparo en la cabeza mientras atendía un puesto de venta de huevos ubicado en el kilómetro 57 de la Panamericana, en Pilar.
El ataque ocurrió alrededor de las 14, debajo de un puente situado en el acceso al country Estancias del Pilar, en el barrio El Panchito. La mujer, que vivía en Villa Astolfi, se encontraba trabajando cuando fue sorprendida por su pareja, un hombre de 57 años.
De acuerdo con la reconstrucción inicial y los testimonios citados por Pilar a Diario, el hombre llegó al puesto y mantuvo una breve discusión con Ligorria. Luego efectuó tres disparos con un arma de fuego, uno de los cuales impactó en la cabeza de la mujer.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Central de Pilar, donde permaneció internada durante más de cinco horas. Finalmente, alrededor de las 20, se confirmó su muerte.
Escapó hacia Campana y se disparó en la cabeza
Después del ataque, el hombre subió a una Peugeot Master blanca y escapó en dirección a Campana, ciudad donde reside.
El recorrido terminó a la altura del kilómetro 70 del ramal norte de la Panamericana. Allí detuvo el vehículo, descendió y se disparó en la cabeza, presuntamente utilizando la misma arma con la que había atacado a Ligorria.
El arma fue encontrada en el lugar y quedó incorporada como elemento de prueba en la investigación.
El hombre fue trasladado a un hospital de Campana y permanece internado en estado crítico.
Mientras tanto, en el lugar donde ocurrió el ataque trabajaron efectivos policiales y peritos de la Policía Científica, quienes realizaron las primeras pericias y recolectaron elementos que serán analizados en el marco de la causa.
Investigan posibles antecedentes de violencia de género
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Violencia de Género de Pilar.
Los investigadores confirmaron que Ligorria y el hombre mantenían una relación de pareja. Ahora buscan establecer si existieron episodios anteriores de violencia de género entre ambos.
Por el momento, no trascendió si la mujer había realizado denuncias previamente, si existían medidas de restricción o si había otras actuaciones judiciales relacionadas con la pareja.
La causa continúa en investigación mientras se aguarda la evolución del estado de salud del agresor y se avanzan con las pericias destinadas a reconstruir las circunstancias del ataque.
