Los agresores ingresaron a una vivienda de KwaMakhutha y dispararon contra las personas que participaban de una reunión. Entre las víctimas hay una mujer embarazada. Los sospechosos escaparon y continúan prófugos.
Al menos 11 personas murieron y otras tres resultaron heridas luego de un ataque a tiros ocurrido durante una fiesta en una vivienda del municipio de KwaMakhutha, ubicado a unos 30 kilómetros al sur de Durban, en la costa este de Sudáfrica.
Entre las víctimas fatales se encuentra una mujer embarazada, según informaron las autoridades locales.
El ataque ocurrió durante la noche del martes. De acuerdo con la información oficial, tres hombres armados ingresaron a la vivienda donde se encontraba reunido un grupo de personas y comenzaron a disparar contra quienes estaban en el lugar.
Diez de las víctimas, incluida la mujer embarazada, murieron en la escena del ataque. Una undécima persona fue trasladada a un centro médico, pero posteriormente murió a causa de las heridas.
Por el momento, la Policía no brindó información sobre el estado de las otras tres personas heridas.
“Las víctimas, entre ellas una mujer embarazada, se encontraban reunidas en una casa poco antes de las 23 del martes cuando los atacantes armados ingresaron al sitio y abrieron fuego”, informó Thamsanqa Ntuli, jefe del gobierno provincial de KwaZulu-Natal.
El operativo para encontrar a los responsables
Después del ataque, la Policía desplegó un importante operativo en la zona. El barrio fue acordonado con cinta amarilla, mientras los equipos forenses trabajaron en la vivienda para reunir pruebas que permitan avanzar con la investigación.
Los investigadores también analizaban la posible relación entre el ataque y el incendio de un automóvil registrado cerca de la casa.
Las fuerzas de seguridad confirmaron que están buscando a tres sospechosos, aunque hasta el momento no hubo detenidos.
El comisario interino de la Policía Nacional ordenó además implementar un operativo especial durante 72 horas para localizar a los responsables del ataque.
El móvil de la masacre todavía no fue establecido. Sin embargo, la Policía indicó que algunas de las víctimas estaban vinculadas con investigaciones relacionadas con actividades delictivas.
En ese contexto, el Servicio de Policía de Sudáfrica señaló que “no se puede descartar una disputa entre grupos rivales” como una de las posibles hipótesis sobre el origen del ataque.
Ntuli calificó los asesinatos como “realmente perturbadores” y solicitó la colaboración de los habitantes de la zona para aportar información que permita identificar y localizar a los responsables.
“El incidente deja a la comunidad profundamente conmocionada y sumida en el dolor”, expresó el gobernador.
Una nueva masacre en medio de la violencia en Sudáfrica
El episodio de KwaMakhutha se suma a una serie de tiroteos masivos registrados en Sudáfrica durante los últimos meses.
En junio, un grupo de hombres armados asesinó a 12 personas en un barrio pobre de Johannesburgo. En ese caso, la Policía vinculó el ataque con la actividad de bandas criminales.
Además, en diciembre se produjeron dos balaceras con apenas dos semanas de diferencia que dejaron un saldo total de 21 personas asesinadas.
La violencia armada constituye uno de los principales problemas de seguridad del país. Entre abril y junio, la Policía contabilizó 5.427 homicidios, una cifra que representa casi 60 asesinatos por día.
Dentro de ese escenario, los disparos con armas de fuego son la forma más frecuente de homicidio. Expertos señalan además que la circulación de armas ilegales representa uno de los principales factores vinculados con este tipo de delitos.
El despliegue de militares en zonas afectadas por la violencia
La situación de inseguridad llevó al gobierno sudafricano a implementar medidas extraordinarias en distintas regiones.
A comienzos de año, el presidente Cyril Ramaphosa autorizó el despliegue de soldados en las calles de algunas de las zonas consideradas más conflictivas, entre ellas Johannesburgo, Ciudad del Cabo y la provincia de Cabo Oriental.
La medida tuvo como objetivo reforzar la seguridad y contribuir a contener los elevados niveles de violencia registrados en esos sectores.
Mientras continúa el operativo en KwaMakhutha, los investigadores buscan establecer el motivo del ataque, identificar a los tres sospechosos y determinar si existió alguna relación entre las víctimas y posibles disputas entre grupos delictivos.
