El hombre, de nacionalidad peruana y 47 años, fue interceptado luego de que el sistema de lectura de patentes identificara el vehículo en la avenida General Paz. Tenía un pedido de captura emitido por la Justicia Federal en el marco de una causa por extradición.
Un hombre de nacionalidad peruana, identificado como Elvis Enrique Ramírez Rosales, de 47 años, fue detenido este martes luego de una persecución que se inició en la avenida General Paz. El sospechoso tenía un pedido de captura y detención relacionado con un proceso de extradición y fue localizado gracias al sistema de Anillo Digital.
El operativo comenzó cuando uno de los lectores de patentes detectó el paso de un Peugeot 208 que circulaba por la avenida General Paz en dirección al Río de la Plata. A partir de la alerta, personal del Anillo Digital realizó un seguimiento mediante las cámaras y los domos instalados en la zona.
El seguimiento permitió que efectivos de la Policía de la Ciudad interceptaran el vehículo en el cruce de la General Paz con la avenida San Martín, a la altura de Villa Maipú, en el partido de San Martín.
“Captado, señor, está poniendo el giro. Ya en breve procedemos a su detención”, se escucha decir a una de las agentes que participó del procedimiento.
Una vez detenido el automóvil, los efectivos identificaron al conductor y verificaron sus datos en los sistemas policiales. De esa consulta surgió que Ramírez Rosales tenía un pedido de captura y detención solicitado el 26 de junio de 2026 por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 8 de Tres de Febrero, en el marco de una causa relacionada con una extradición.
El hombre viajaba acompañado por una mujer, quien no registraba impedimentos legales y quedó en libertad luego del procedimiento.
La orden judicial establecía que los efectivos debían interceptar el vehículo, identificar a todos sus ocupantes y, en caso de encontrar a Ramírez Rosales, proceder a su detención.
El pedido está vinculado con un robo agravado ocurrido en marzo de 2008, por el cual intervino la Justicia de Perú. La extradición del acusado había sido declarada procedente por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de Perú en febrero de 2019.
Tras concretar la detención, los agentes requisaron el interior del Peugeot 208. Durante el procedimiento encontraron dentro de una riñonera un envoltorio con 16 gramos de cocaína y un cargador calibre 9 milímetros con 14 municiones.
El antecedente de 2019 y la causa por la que era buscado
Ramírez Rosales ya había sido detenido anteriormente en Argentina. En septiembre de 2019, efectivos de la Policía Bonaerense ingresaron durante la noche a su domicilio y lo arrestaron en el marco de una investigación que buscaba determinar si estaba involucrado en la venta de drogas al menudeo.
En aquel momento, según informó el medio peruano América TV, el hombre tenía además un pedido de captura internacional emitido por Interpol. La medida estaba relacionada con su presunta participación activa en “Los Norteños”, una banda delictiva que operaba en Perú y que, de acuerdo con esa información, se dedicaba a asaltar casas de cambio y secuestrar personas.
Durante aquel procedimiento de 2019, los investigadores encontraron en poder de Ramírez Rosales medio kilo de cocaína de alta pureza, otras 30 dosis de la misma sustancia, municiones, siete precintos de seguridad y una balanza.
El medio peruano también había señalado entonces una característica particular del sospechoso: lleva en su brazo izquierdo un tatuaje con forma de flor, al que esa publicación vinculó con sicarios o integrantes de bandas dedicadas al narcotráfico.
Ahora, siete años después de aquella detención, Ramírez Rosales volvió a quedar bajo custodia en Argentina. Esta vez fue localizado a partir del sistema de lectura de patentes del Anillo Digital, mientras circulaba por la avenida General Paz, y quedó a disposición de la Justicia en el marco del pedido de extradición.
