El comienzo de octubre estará marcado por abundante nubosidad y un descenso térmico a partir del miércoles. Las mayores chances de precipitaciones aparecen hacia el final de la semana, mientras que un ingreso de aire frío provocará temperaturas inferiores a las habituales para esta época.
La segunda semana de octubre tendrá un cambio marcado en las condiciones meteorológicas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Después de un comienzo con temperaturas relativamente agradables, el ingreso de aire frío desde el sur a partir del miércoles modificará la circulación atmosférica y provocará un descenso térmico en la región.
La nubosidad será una constante durante buena parte de los próximos días, aunque esto no significa que necesariamente haya precipitaciones. De acuerdo con el pronóstico aportado por Meteored, las lluvias tendrían mayor presencia durante la segunda mitad de la semana, cuando se profundice el contraste entre las diferentes masas de aire, aunque tampoco se descarta que pueda registrarse alguna precipitación previamente.
El lunes será la jornada con condiciones más favorables del período. La temperatura se ubicará entre los 15 °C de mínima y 23 °C de máxima, con un cielo mayormente nublado. Durante la mañana habrá una probabilidad de lloviznas de hasta el 40%. Los vientos tendrán velocidades de entre 7 y 12 km/h, sin cambios importantes a lo largo del día.
Para el martes, el panorama será similar, aunque con una leve disminución de la temperatura máxima. El termómetro llegará a los 21 °C, mientras que la mínima será nuevamente de 13 °C. El cielo permanecerá mayormente nublado, pero la probabilidad de precipitaciones será del 0%.
Durante esa jornada, los vientos oscilarán entre 7 y 22 km/h, con mayor intensidad durante las horas centrales del día.
El cambio más notorio llegará el miércoles, cuando el ingreso de aire frío desde el sur se haga sentir sobre el AMBA. La máxima será de apenas 19 °C y la mínima descenderá hasta los 13 °C. El cielo estará cubierto y la posibilidad de chaparrones llegará al 40%, aunque en algunos momentos del día se ubicará entre el 0% y el 10%.
También aumentará la intensidad del viento. Durante la mañana y la tarde las velocidades estarán entre 13 y 22 km/h, mientras que durante la noche subirán al rango de 23 a 31 km/h. Además, podrían registrarse ráfagas de hasta 50 km/h.
El descenso térmico también aparece reflejado en las proyecciones del modelo ECMWF. Según Meteored, las anomalías previstas muestran valores negativos muy marcados sobre buena parte de la región Pampeana, con temperaturas que podrían ubicarse entre 5 °C y 7 °C por debajo de los promedios históricos para esta época del año.
El jueves las condiciones continuarán siendo frescas. La máxima alcanzará los 20 °C y la mínima será de 14 °C, mientras que la nubosidad persistirá durante la jornada. La probabilidad de precipitaciones se mantendrá entre el 0% y el 10%.
Los vientos volverán a ubicarse entre 13 y 22 km/h durante la mañana y la tarde, y entre 23 y 31 km/h por la noche. Las ráfagas podrían alcanzar nuevamente los 50 km/h durante toda la jornada.
El viernes presentará un escenario térmico prácticamente idéntico. Se espera una mínima de 14 °C y una máxima de 19 °C, con cielo nublado y una probabilidad de lluvias que permanecerá entre el 0% y el 10%.
El comportamiento del viento también será similar al de los días anteriores: velocidades de entre 13 y 22 km/h durante las horas diurnas y de 23 a 31 km/h durante la noche, con ráfagas de hasta 50 km/h.
El sábado cerrará la semana con temperaturas de entre 14 °C y 19 °C. Será, además, la jornada con mayores probabilidades de precipitaciones dentro del período analizado. Durante la mañana, la posibilidad de lluvia se ubicará entre el 10% y el 40%, mientras que durante la tarde y la noche descenderá nuevamente al rango del 0% al 10%.
Los vientos se mantendrán entre 13 y 22 km/h.
Qué ocurre en otras regiones del país
El escenario meteorológico también presenta diferencias importantes en otras zonas de Argentina. Según el mapa de alertas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el extremo norte del país, particularmente sectores de Misiones y Formosa, aparece bajo alerta amarilla por tormentas.
Al mismo tiempo, el área cordillerana de San Juan y Mendoza se encuentra bajo alerta amarilla por nevadas, configurando un panorama diferente al previsto para el AMBA.
Este contraste entre el norte y el centro-sur del país coincide con el escenario señalado por Meteored: mientras las masas de aire cálido y húmedo se concentran sobre el NEA, desde el sur avanza aire más fresco.
Las diferencias también se reflejan en las proyecciones de precipitaciones acumuladas hasta el sábado 10. En algunos sectores del NEA, los registros previstos se acercan o incluso superan los 100 milímetros.
La ciudad de Posadas aparece con una proyección cercana a los 160 milímetros, mientras que Formosa y Resistencia se ubican alrededor de los 80 y 70 milímetros, respectivamente.
Más hacia el sur, San Luis podría acumular hasta 60 milímetros, mientras que para Tucumán se estiman alrededor de 50 milímetros. De todos modos, la distribución de las precipitaciones dependerá de la evolución de cada sistema meteorológico.
