La autopsia estableció que la nena de 11 años no murió ahorcada, sino como consecuencia de una golpiza que le provocó una lesión mortal en la aorta torácica. La Justicia mantiene bajo investigación una posible conexión con prácticas Umbanda a partir de declaraciones incorporadas al expediente.
La investigación por la muerte de Nerea Geraldine Pereira, la nena de 11 años encontrada sin vida en una vivienda de Berazategui, incorporó una nueva hipótesis que es analizada por la Justicia: los investigadores buscan establecer si el homicidio pudo haber ocurrido en el contexto de un supuesto rito Umbanda.
La posibilidad surgió a partir de declaraciones incorporadas al expediente, en las que se señaló que personas pertenecientes al entorno familiar de la víctima practicaban este tipo de ceremonias. El dato fue incorporado a la investigación y ahora es evaluado por la fiscalía.
Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación judicial de que el asesinato haya tenido un componente ritual. La posibilidad continúa siendo una línea de investigación y deberá ser confirmada o descartada a partir de las pericias y de las distintas pruebas que se sumen a la causa.
En paralelo, la fiscalía ordenó la detención de la madre, la abuela y un tío materno de Nerea, quienes quedaron imputados por el homicidio. Otro tío de la menor, que había intentado practicarle maniobras de RCP cuando fue encontrada, recuperó la libertad debido a la falta de pruebas suficientes en su contra.
La escena que inicialmente fue presentada como un suicidio
Nerea fue encontrada el 30 de septiembre en una vivienda ubicada sobre la calle 19 al 1500, en Berazategui. En ese momento, su abuela sostuvo que la nena se había quitado la vida.
El cuerpo estaba en posición fetal dentro del baño y tenía una soga alrededor del cuello. Sin embargo, los resultados de la autopsia modificaron por completo esa primera hipótesis.
Los estudios forenses determinaron que Nerea no murió ahorcada, sino a raíz de una brutal golpiza. Entre las lesiones detectadas se encontró una herida mortal en la aorta torácica, acompañada por una hemorragia interna y múltiples lesiones.
De acuerdo con los elementos reunidos durante la investigación, la menor habría recibido reiterados golpes con las manos, los pies y distintos objetos contundentes.
A partir de estos resultados, los investigadores manejan la hipótesis de que, después de la agresión, se habría intentado armar una escena para hacer pasar la muerte como un suicidio.
La autopsia también detectó lesiones anteriores
Los estudios realizados sobre el cuerpo de la menor aportaron además otros elementos que profundizaron la investigación sobre el entorno en el que vivía.
Los peritos detectaron lesiones antiguas compatibles con golpes reiterados y también encontraron signos que podrían corresponder a un abuso sexual de antigua data. Estos hallazgos hicieron que el círculo cercano de Nerea quedara todavía más bajo la lupa de los investigadores.
La investigación también estableció que la nena vivía en una situación de abandono. Si bien estaba escolarizada, no concurría de manera regular a clases y, según lo incorporado al expediente, desde la institución educativa no se habría realizado una alerta sobre su estado ni sobre posibles signos de violencia.
Al momento en que ocurrió el crimen, en la vivienda se encontraban Nerea, sus tres hermanos menores y varios familiares.
Por ese motivo, la fiscalía pidió que los hermanos de la víctima sean entrevistados mediante cámara Gesell. El objetivo es obtener información que permita reconstruir qué ocurrió durante los últimos momentos de vida de la nena y determinar si alguno de ellos pudo haber presenciado situaciones de violencia.
Madre, abuela y tío, detenidos e imputados
Tras conocerse los resultados de la autopsia y avanzar con las primeras medidas de prueba, la fiscal Gabriela Mateos, titular de la UFI N°3 de Berazategui, dispuso avanzar contra integrantes del círculo familiar de la víctima.
La madre, la abuela y un tío materno de Nerea quedaron detenidos e imputados por el homicidio.
Por otra parte, el otro tío que había intentado realizar maniobras de RCP cuando encontraron a la menor fue liberado al no existir, por el momento, pruebas suficientes que lo vinculen con el crimen.
La acusación quedó encuadrada como homicidio agravado por alevosía, una calificación que contempla una pena de prisión perpetua.
Mientras continúa la investigación, la Justicia deberá determinar qué responsabilidad tuvo cada uno de los familiares detenidos y, al mismo tiempo, establecer si la hipótesis sobre una posible práctica ritual tiene sustento en las pruebas que continúen incorporándose al expediente.
