En su primer mensaje pascual, el pontífice llamó a frenar los conflictos armados y alertó sobre el peligro de acostumbrarse a la guerra.
El Papa León XIV encabezó su primera celebración de Pascua con un mensaje enfocado en la paz, en el que expresó su preocupación por la situación internacional y la creciente naturalización de la violencia.
Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, el líder de la Iglesia católica se dirigió a miles de fieles reunidos en el Vaticano y a quienes siguieron la ceremonia en todo el mundo. Durante su mensaje, hizo referencia a los conflictos armados que afectan distintas regiones, entre ellos la situación en Medio Oriente, y pidió a los responsables de tomar decisiones que opten por el diálogo en lugar de la confrontación. El pontífice advirtió que la violencia se está volviendo parte del paisaje cotidiano y remarcó que esto genera una peligrosa indiferencia frente al sufrimiento humano. Además, señaló que la paz no puede construirse únicamente desde acuerdos políticos, sino que requiere un compromiso profundo que nazca en cada persona. En ese sentido, convocó a una vigilia de oración por la paz que se realizará en los próximos días, como parte de una iniciativa para reforzar el mensaje espiritual frente a los conflictos. También recordó el sentido de la Pascua como un símbolo de esperanza y transformación, destacando la importancia de no resignarse ante el mal.
El mensaje del Papa León XIV marcó el tono de su pontificado, con un fuerte llamado a rechazar la violencia y construir un mundo más justo y pacífico.
