Enarsa mantendrá el control de la compra de Gas Natural Licuado durante este año ante la volatilidad de los precios internacionales y el conflicto en Medio Oriente.
El Poder Ejecutivo Nacional confirmó la suspensión del plan para transferir al sector privado la importación de gas natural licuado, delegando nuevamente la operatoria en la empresa estatal Enarsa. La medida busca evitar un traslado directo de los costos internacionales a las tarifas de servicios públicos, garantizando la estabilidad del sistema energético durante los meses de mayor demanda estacional en el territorio bonaerense y el resto del país.
La resolución oficial responde al incremento del valor del combustible, que escaló de los 10 a los 20 dólares por millón de BTU en los mercados de referencia. Fuentes gubernamentales ratificaron que, si bien la estrategia de fondo sigue orientada hacia la desregulación del mercado, el contexto macroeconómico actual exige mantener la administración estatal para contener el impacto inflacionario en las facturas residenciales e industriales.
A pesar de las ofertas presentadas por firmas como Naturgy y Trafigura, el Ministerio de Economía optó por no convalidar las primas propuestas para la logística portuaria y la regasificación en la terminal de Escobar. Se estima que la Argentina requerirá entre 20 y 25 cargamentos para cubrir los picos de consumo invernal, volumen que será gestionado íntegramente por el Estado para administrar los subsidios energéticos.
Especialistas del sector advierten que esta postergación implica un desafío fiscal, dado que la diferencia entre el precio internacional y el mercado doméstico deberá ser absorbida por el Tesoro Nacional. La demora en obras de infraestructura clave, como la reversión del Gasoducto Norte, mantiene la dependencia de estas importaciones a pesar del crecimiento productivo registrado en los yacimientos de Vaca Muerta.
La decisión garantiza el flujo de suministro para el sistema eléctrico y las distribuidoras de gas, postergando la transición hacia un esquema de competencia privada hasta que las condiciones del mercado global presenten una menor volatilidad.
