La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabeza las reuniones partidarias para determinar si competirán con candidatos propios o en unidad con el macrismo.
El armado oficialista en la Ciudad de Buenos Aires inició formalmente su despliegue territorial bajo la conducción de Pilar Ramírez. En los despachos oficiales persiste la tensión sobre la conveniencia de una coalición con el partido de Mauricio Macri, mientras se potencia la instalación de figuras clave para la disputa de la Jefatura de Gobierno en el próximo ciclo electoral.
Dentro del ecosistema libertario, los nombres de Patricia Bullrich y Manuel Adorni surgen como las opciones principales para encabezar la oferta electoral. A pesar del hermetismo, el sector que responde a la cúpula presidencial prioriza por ahora el fortalecimiento de la estructura pura en las 15 comunas antes de formalizar cualquier acuerdo de confluencia con el oficialismo porteño.
En paralelo a la puja de nombres, el bloque de La Libertad Avanza presiona en la Legislatura con un proyecto de reforma electoral que busca eliminar las PASO. Esta iniciativa es resistida tanto por el PRO como por la oposición, lo que marca un distanciamiento estratégico en el ámbito legislativo mientras se define el cronograma político post mundialista.
La actividad partidaria se intensificará la próxima semana con recorridas barriales y cursos de formación destinados a consolidar la marca. Los plazos de confirmación de candidaturas se mantienen supeditados a la evolución de la gestión nacional y a la resolución de las internas por la conducción del espacio en el distrito capitalino.
