El gobernador bonaerense participará de un congreso gremial en La Falda junto a parte de su gabinete y referentes de la CGT.
El mandatario de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ratificó su desembarco en territorio cordobés para el próximo jueves, donde formará parte del congreso de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA). La actividad oficial se enmarca en una estrategia de construcción política nacional que busca establecer puentes con sectores del peronismo del interior y las conducciones sindicales de alcance federal.
La comitiva bonaerense incluirá a los ministros Carlos Bianco y Andrés Larroque, quienes acompañarán al gobernador en una agenda que busca interpelar al electorado de la región centro. Desde el gabinete provincial señalaron que el objetivo es ofrecer una alternativa política representativa, tras los recientes recortes de recursos aplicados por la administración central sobre los presupuestos de los estados provinciales.
En la previa del viaje, el ministro Bianco mantuvo contactos con la prensa local de la provincia mediterránea para suavizar las tensiones con el peronismo cordobés. Si bien se reconoce la distancia con el sector liderado por Martín Llaryora y Juan Schiaretti, el oficialismo bonaerense apuesta al diálogo con dirigentes como Carlos Caserio y explora acercamientos con la diputada nacional Natalia De la Sota.
Este movimiento sucede a las recientes gestiones de carácter federal que Kicillof mantuvo con gobernadores de La Rioja y Tierra del Fuego, además de su gira por España. En el plano laboral, el gobernador viene de encabezar una cumbre en La Plata con autoridades de cinco provincias para rechazar la quita de atribuciones a los ministerios de trabajo regionales contenida en la reforma nacional.
La concreción de esta agenda en La Falda determinará el grado de apertura que los sectores peronistas no alineados están dispuestos a otorgar a la propuesta liderada desde la capital bonaerense.
