La firma de origen mexicano bajó la persiana de sus 33 locales afectados por una deuda de USD 10 millones y el fracaso en la búsqueda de un comprador. El cierre deja un vacío en el mercado de genéricos para sectores sin cobertura médica.
Después de 22 años de presencia ininterrumpida en el mercado local, la histórica cadena Dr. Ahorro cesó definitivamente sus operaciones en la Argentina. La empresa, que desembarcó en plena crisis de 2002 con un modelo de negocios basado en medicamentos genéricos a precios bajos y sin atención por obras sociales, no logró sortear un complejo escenario financiero. Tras ingresar en concurso preventivo y agotar las instancias de venta de su operación a otros grupos farmacéuticos, la firma comunicó el cierre de sus 33 sucursales, dejando atrás una estructura que supo ser clave para los sectores más vulnerables de la población.
El desenlace de la cadena, propiedad del empresario mexicano Xavier González Zirión, estuvo marcado por un deterioro progresivo que se hizo evidente en el último año. Con góndolas vacías y una falta crítica de stock, la compañía acumuló un pasivo cercano a los USD 10 millones, repartido entre deudas con laboratorios, proveedores y una abultada carga de contingencias laborales. Según trascendió, el personal fue notificado del cese de actividades en medio de reclamos por aportes impagos y salarios adeudados que la empresa planea cancelar parcialmente con la liquidación de sus activos restantes.
El impacto del cierre se siente con fuerza en puntos neurálgicos de la Ciudad de Buenos Aires, donde sucursales de alto tránsito como las de Constitución, Once (Corrientes y Larrea) y Villa Devoto ya lucen sus persianas bajas. La retirada también afecta a las provincias de Córdoba, Salta y Mendoza, donde la marca había logrado posicionarse como una alternativa económica. Aunque el modelo de «farmacia low cost» tuvo un auge significativo durante sus primeros años, la falta de actualización frente a las regulaciones locales y la imposibilidad de competir sin el respaldo de la seguridad social terminaron por asfixiar la rentabilidad del negocio.
Este final marca el cierre de un ciclo para las inversiones mexicanas de este rubro en el país, recordando el antecedente de Dr. Simi, que abandonó la Argentina en 2008. Mientras la justicia comercial supervisa el proceso de quiebra, los trabajadores y proveedores aguardan la venta de los locales físicos para saldar parte de los compromisos financieros. Para los pacientes, la desaparición de Dr. Ahorro significa la pérdida de un referente histórico en la venta de genéricos, en un contexto donde el costo de los remedios sigue siendo un ítem crítico en el presupuesto familiar.
PUNTOS CLAVE DEL CIERRE:
- Sucursales afectadas: 33 locales en todo el país (CABA, Córdoba, Salta y Mendoza).
- Deuda acumulada: Aproximadamente USD 10 millones.
- Motivo principal: Falta de abastecimiento, deudas laborales y fracaso en la venta de la firma.
- Perfil de la empresa: Modelo centrado en pacientes sin obra social y precios económicos.
El adiós de Dr. Ahorro deja una lección sobre la fragilidad de los modelos de negocios que operan por fuera del sistema tradicional de salud en Argentina. Entre persianas bajas y litigios legales, el mercado farmacéutico despide a uno de sus actores más disruptivos de la última década, mientras los locales vacíos en esquinas emblemáticas esperan nuevos dueños.
