El sistema judicial mantiene la reclusión perpetua sin beneficios para la mujer que mutiló y cocinó restos de su pareja en una escena criminal sin precedentes.
La autoridad judicial de Australia ratificó el estatus de peligrosidad de Katherine Knight, la primera mujer condenada a cadena perpetua efectiva en ese país. Los informes oficiales describen una secuencia de extrema violencia iniciada el 1° de marzo de 2000, cuando la agresora atacó a John Price con 37 puñaladas mientras la víctima dormía en su domicilio.
El personal policial que intervino en el lugar certificó el hallazgo de un escenario macabro donde el cuerpo fue desollado con precisión técnica. Knight, con experiencia laboral en mataderos, utilizó ganchos de carnicería para exhibir la piel y cocinó partes de la víctima con el objetivo de suministrarlas como alimento a los hijos del fallecido.
Los peritajes psiquiátricos forenses determinaron que la imputada actuó con plena conciencia y planificación, descartando los argumentos de disociación presentados por la defensa. Los antecedentes registraban episodios previos de agresión física y amenazas de muerte contra parejas anteriores, lo que consolidó el perfil de alta peligrosidad para la sociedad.
Knight permanece alojada en el Centro Correccional Femenino de Silverwater bajo un régimen de seguridad estricto. El expediente judicial fue sellado con carácter de confidencialidad permanente debido a la gravedad de las pruebas recolectadas, asegurando que la condenada nunca recupere su libertad ambulatoria.
El caso cierra definitivamente cualquier instancia de revisión extraordinaria, marcando un hito en la jurisprudencia criminal por la sevicia y el canibalismo demostrados en el proceso.
