El sector automotor bonaerense profundiza su perfil exportador con las pickups como eje central, compensando la baja en la fabricación por el recambio de modelos.
La industria automotriz argentina atraviesa una fase de transformación estructural marcada por indicadores contrapuestos durante el primer cuatrimestre del año. Mientras la producción total de unidades registró una caída del 17,5% en comparación con abril del año anterior, las exportaciones experimentaron un crecimiento del 18,8% en el mismo período, impulsadas por la demanda externa de utilitarios producidos en territorio bonaerense.
El contraste en las cifras se explica principalmente por el desempeño de las plantas radicadas en la provincia de Buenos Aires, como Toyota en Zárate y Ford en General Pacheco. La terminal de Zárate proyecta un récord histórico de producción de 183.400 unidades para este año, enfocada en el abastecimiento de 22 mercados latinoamericanos con la pickup Hilux y la SUV SW4.
En contrapartida, las fábricas orientadas a vehículos de pasajeros enfrentan mayores dificultades operativas. La planta de Stellantis en El Palomar debió programar paradas de producción debido a la acumulación de stock y una retracción de la demanda en el mercado brasileño para sus modelos compactos. Esta situación evidencia una brecha competitiva entre la especialización en utilitarios y la fabricación de autos particulares.
Otras terminales como Volkswagen y Renault también se encuentran en procesos de reconversión industrial hacia nuevas plataformas de pickups, lo que genera una caída transitoria en los niveles de actividad. Los directivos del sector califican este momento como una transición necesaria hacia «autos exportables» que cumplan con las normativas internacionales de emisiones y seguridad.
La consolidación de este cambio de paradigma dependerá de la puesta en marcha de los nuevos proyectos industriales previstos para finales de este año y el transcurso de 2027. La especialización en vehículos pesados y pickups se posiciona como el único camino viable para sostener el entramado productivo de la provincia frente a los vaivenes del consumo interno.
