Los seis principales cultivos a nivel nacional alcanzaron las 163,2 millones de toneladas, registrando un incremento del 21,25% respecto al ciclo previo y consolidando un fuerte impacto productivo en las terminales portuarias de la provincia de Buenos Aires.
El Ministerio de Economía de la Nación ratificó el balance definitivo de la actividad agraria para el ciclo productivo consolidado este año. De acuerdo con los datos técnicos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, la producción de granos marcó un hito histórico impulsado principalmente por los rindes obtenidos en las zonas núcleo y sudoeste del territorio bonaerense.
El informe oficial detalló que el maíz lideró el volumen total con 70 millones de toneladas, fijando la marca más alta de las últimas dos décadas. Por su parte, la soja alcanzó las 49,9 millones de toneladas con un rendimiento promedio de 30,6 quintales por hectárea, estabilizando los ingresos proyectados para las plantas de acopio regionales.
La campaña de cultivos de invierno también arrojó máximos históricos para la serie estadística, donde el trigo registró un volumen de 27,9 millones de toneladas. A este desempeño se sumaron el girasol, que anotó un récord de 7,4 millones de toneladas, la cebada con 5,6 millones y el sorgo con un aporte de 2,4 millones de toneladas.
Las autoridades portuarias y los corredores viales bonaerenses adecúan los operativos logísticos ante el fuerte incremento del flujo de camiones hacia las terminales de Quequén y Bahía Blanca. El despacho de este volumen histórico de mercadería dinamizará la recaudación por tasas portuarias y servicios de transporte en los municipios del interior.
