Una delegación sindical encabezará presentaciones formales ante el foro internacional de Ginebra, congelando la definición de un nuevo paro general en el territorio nacional hasta mediados de junio.
La Confederación General del Trabajo (CGT) formalizó su estrategia de internacionalización del conflicto contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Una comitiva integrada por los principales secretarios generales viajará el próximo lunes a Ginebra, Suiza, para participar de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El despliegue sindical en el exterior paralizará de forma efectiva las deliberaciones internas sobre nuevas medidas de fuerza en las delegaciones de la provincia de Buenos Aires durante la primera quincena del próximo mes.
El secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera y titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, asumirá la vicepresidencia de las internacionales en dicho foro, coordinando las exposiciones contra la gestión de Javier Milei. Entre las denuncias que constarán en las actas oficiales, el gremio ferroviario La Fraternidad presentará una queja formal por las multas económicas aplicadas por el Ministerio de Capital Humano, mientras que los representantes de la UOM Zárate-Campana expondrán la anulación judicial de sus comicios seccionales.
La decisión de priorizar la agenda en el exterior profundizó las discrepancias con las filiales del sindicalismo combativo bonaerense, las cuales exigen la convocatoria inmediata a un paro nacional y movilizaciones en los principales accesos provinciales. Fuentes de los sectores camioneros cuestionaron la efectividad de las negociaciones políticas previas en el Congreso y las presentaciones en los tribunales, sosteniendo la necesidad de reactivar las protestas en la vía pública ante el impacto económico directo en los trabajadores de la industria y el transporte.
La cúpula de la CGT ratificó que no se concretarán plenarios resolutivos hasta la finalización de la conferencia internacional el 12 de junio. Las autoridades gremiales reconocen que las resoluciones de la OIT no poseen carácter vinculante para revertir las normativas laborales aprobadas, pero operan como un mecanismo de presión internacional antes de retomar el esquema de protestas en el ámbito local.
El retorno de la delegación determinará el curso de las acciones gremiales en la región metropolitana, donde los bloques más duros mantienen el estado de alerta ante un eventual endurecimiento de la conflictividad social a partir de la segunda mitad de año.
