La administración central destrabó la negociación legislativa tras una reunión entre el ministro del Interior, Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El Poder Ejecutivo nacional modificó su estrategia legislativa y aceptó introducir modificaciones en el proyecto de reforma electoral con el objetivo de destrabar su tratamiento en el Congreso de la Nación. Ante la resistencia de los bloques dialoguistas para suprimir las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el oficialismo comenzó formalmente el análisis de una propuesta alternativa para transformar dicha instancia en un proceso de participación opcional.
La decisión técnica se consolidó luego de un encuentro de trabajo entre el ministro del Interior, Diego Santilli, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. A partir de esta reactivación del diálogo, las autoridades ministeriales y legislativas evalúan un proyecto de ley redactado por el bloque de la Unión Cívica Radical que elimina la obligatoriedad del voto para los ciudadanos y exime de participar a los partidos políticos sin competencia interna.
El texto en análisis prevé regulaciones específicas, entre las que se destaca un umbral mínimo de votantes equivalente al 10% del padrón electoral para habilitar la validez de la convocatoria. Asimismo, la normativa contempla la optimización de los recursos estatales mediante el ajuste de las mesas de votación según la estimación de concurrencia y la prohibición explícita del uso de fondos públicos destinados a la publicidad de los partidos.
La reforma general impulsada por la Casa Rosada mantiene en su articulado la implementación de la Boleta Única Papel, la cual incluirá un casillero para el voto de lista completa en todas las categorías. El paquete de leyes bajo tratamiento incorpora además el proyecto de Ficha Limpia para impedir candidaturas de personas con condenas en segunda instancia, junto con la eliminación del financiamiento económico estatal para las estructuras partidarias.
Las negociaciones con los gobernadores provinciales y las bancadas aliadas continuarán durante los próximos días para definir el texto definitivo que ingresará al debate en comisiones. El cambio de postura del oficialismo fija un nuevo esquema de acuerdos parlamentarios que determinará la viabilidad de las modificaciones en el sistema de votación nacional para los próximos comicios.
