Una investigación penal preparatoria culminó con el desmantelamiento de un asentamiento de comercialización de estupefacientes a gran escala en el barrio «Los Patitos», ubicado en la localidad de William Morris.
La intervención de las fuerzas de seguridad bonaerenses desnudó una problemática estructural que afectaba de forma directa la circulación y la vida cotidiana de los habitantes de la zona, quienes se habían visto obligados a abandonar los senderos linderos al arroyo Soto debido al despliegue territorial y las maniobras de amedrentamiento de la banda.
La causa judicial, tramitada ante la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 9 del Departamento Judicial de Morón, a cargo del agente fiscal Emiliano Rodríguez Reggiani, se inició a partir de denuncias anónimas radicadas por los propios residentes. El cuadro de situación motivó que la División Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires desplegara tareas de inteligencia y seguimientos encubiertos en el cuadrante comprendido entre las calles Tokio y Gibraltar, un sector geográfico caracterizado por una densa vegetación y cañaverales que la organización utilizaba de manera estratégica como zona de ocultamiento para eludir los patrullajes jurisdiccionales ordinarios.
Allanamiento, secuestro de material y logística criminal
Con las pruebas fílmicas y los datos recabados durante las vigilancias, el titular del Juzgado de Garantías N° 4, Roberto Carletti, libró la orden de allanamiento sobre la propiedad que servía como búnker y centro operativo de la banda. Durante el procedimiento, los efectivos policiales incautaron más de 200 dosis de cocaína fraccionadas y acondicionadas en bolsas de nylon transparentes termoselladas, listas para su distribución en el mercado minorista, además de dinero en efectivo y dispositivos de telefonía celular. Estos últimos elementos tecnológicos fueron puestos a disposición pericial con el fin de reconstruir la cadena de proveedores y la ruta de financiamiento de la red.
El operativo cerrojo concluyó con la detención de tres hombres señalados como los principales organizadores de la actividad ilícita. Asimismo, las autoridades policiales notificaron del inicio de las actuaciones procesales a una mujer y a otros tres jóvenes que se encontraban en el perímetro interceptado, cuyos roles específicos en la cadena de custodia, logística y fraccionamiento de las sustancias prohibidas están siendo evaluados por los instructores de la fiscalía interviniente.
Articulación institucional contra el control territorial
La ejecución de la orden judicial requirió de un despliegue coordinado que incluyó al personal de la Estación de Policía de Hurlingham y el soporte de los móviles patrulleros pertenecientes a la Secretaría de Seguridad del Municipio. La intervención comunitaria no solo desarticuló el punto de venta de estupefacientes, sino que puso el foco sobre la urgencia de recuperar el espacio público y restablecer las garantías de tránsito peatonal para los vecinos de William Morris, quienes padecían la asfixia del control territorial ejercido de manera sistemática por la banda delictiva.
