La cultura argentina enfrenta una pérdida de magnitudes históricas.
Carlos Alberto «El Indio» Solari, el máximo referente del rock nacional y líder indiscutible de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció a los 77 años. El deceso del compositor y cantante fue confirmado en su residencia del partido bonaerense de Ituzaingó, abriéndose una investigación de rutina bajo la carátula preliminar de «averiguación de causales de muerte» en la UFI N° 2 de dicha jurisdicción, un procedimiento protocolar que descartó inicialmente hipótesis de violencia externa para apuntar a complicaciones derivadas del mal de Parkinson, patología neurodegenerativa que el artista padecía desde hacía años.
Nacido en Paraná y criado en La Plata, Solari estructuró junto al guitarrista Skay Beilinson en 1976 una de las maquinarias culturales más revulsivas e independientes del continente: Los Redondos. A través de nueve álbumes de estudio, el grupo desafió los canales tradicionales de la industria discográfica, autogestionando un fenómeno que pasó de los sótanos platenses a colmar el Estadio Monumental con 70.000 espectadores en el año 2000, marcando un quiebre sociológico insoslayable antes de su disolución en 2001.
Tras el quiebre de la banda, Solari demostró que la devoción de su público no dependía de marcas comerciales. Al frente de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, extendió su mística mediante cinco discos de estudio y convocatorias que superaron los 150.000 asistentes en puntos del mapa federal como San Martín (Mendoza) y Gualeguaychú. Su última misa presencial aconteció en Olavarría en marzo de 2017, una jornada masiva marcada por desbordes organizativos que aceleraron el repliegue del músico. En 2023, condicionado por el avance del Parkinson, oficializó su retiro de las presentaciones en vivo.
Sin embargo, la reclusión no aplacó su necesidad creadora: recurrió a la tecnología holográfica en 2020, fundó el proyecto experimental El Mister y los Marsupiales Extintos en 2022 a través de plataformas digitales, y selló su vigencia generacional mediante su reciente colaboración con Wos en la obra «Quemarás». Con su partida, el país despide al arquitecto del mayor culto pagano de la música rioplatense.
