Durante las acciones policiales se logró la captura de seis individuos. Asimismo, se constató que tres de los componentes de la organización desarrollaban actividades criminales bajo condiciones de detención.
Una asociación ilícita presuntamente orientada a la adquisición y venta de rodados y repuestos robados fue desbaratada este miércoles, luego de ejecutarse un amplio procedimiento en diversos puntos de la región sur del conurbano. Al concluir las tareas operativas, las autoridades notificaron que la cifra de arrestados ascendió a seis personas.
La causa penal inició su curso investigativo en el mes de abril de este año, tras descubrirse múltiples ofertas en una plataforma de comercio digital en la cual se exhibían automóviles y componentes mecánicos a valores significativamente menores respecto de las cotizaciones habituales del mercado.
A raíz de dicho hallazgo, las indagaciones quedaron bajo la dirección de la División Delitos contra el Automotor del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA). Dentro de las labores desplegadas, se efectuó un rastreo informático que sirvió para ratificar que las unidades puestas a la venta procedían de ilícitos perpetrados en distintas áreas del cordón bonaerense.
Según los datos divulgados por El Diario Sur, los miembros de la fuerza individualizaron un conjunto de 14 vehículos que contaban con pedidos de secuestro por robo. Estos rodados habían sido sustraídos en las localidades de Avellaneda, Lomas de Zamora, La Matanza, Esteban Echeverría y en el sector de la Costa Atlántica.
De igual forma, los encargados del caso determinaron que el grupo delictivo disponía de locales de almacenamiento que funcionaban como centros de acopio y desguace de los automóviles robados. En esas mismas instalaciones, se presume que procedían a modificar las numeraciones grabadas de fábrica con la finalidad de obstruir el rastreo de su procedencia real.
Otro elemento bajo análisis técnico consiste en la supuesta operatividad de un centro de impresión clandestino, el cual habría sido montado para la confección de documentación apócrifa destinada a concretar y agilizar las operaciones comerciales.
El balance de los allanamientos arrojó la incautación de ocho vehículos con adulteraciones en sus códigos identificatorios y un ciclomotor reportado como robado. Adicionalmente, se secuestraron fragmentos vehiculares, chapas de dominios modificadas, herramientas de grabado automotor, cuños registrales, registros de conducir falsos, dispositivos para marcación de vidrios, papeles varios, ordenadores portátiles, computadoras de escritorio, una unidad de impresión, armamento y 16 aparatos de telefonía móvil.
Entre los miembros de la banda se identificó a siete varones y tres mujeres, detectándose que dos de ellos estaban recluidos en la Comisaría N° 40 de Ingeniero Budge y en la Unidad Penitenciaria N° 23 de Florencio Varela. Por su parte, se conoció que el presunto cabecilla de la estructura delictiva se encontraba bajo el beneficio de prisión domiciliaria.
La causa judicial se encuentra calificada provisionalmente como “Falsificación o Adulteración de documento público”, “Encubrimiento agravado” y “Desarmado autopartes”, quedando bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1 de San Martín.
Por otra parte, la semana anterior, efectivos de la Policía de Quilmes desmantelaron otra organización abocada a la sustracción y resguardo de automóviles de gama alta en la zona sur de la provincia, luego de una pesquisa articulada con la Secretaría de Seguridad del respectivo municipio. Dicho operativo finalizó con la captura de tres hombres y la localización de rodados y autopartes robadas, entre las que figuraba una camioneta Toyota Hilux que había sido robada pocas horas antes en el partido de Berazategui.
Dicho proceso comenzó cuando el vehículo utilitario robado fue localizado en la intersección de las arterias 390 y Laprida, en condiciones de aparente abandono. Las tareas de observación policial permitieron detectar que, momentos después, otra camioneta Toyota Hilux arribó al sitio y tres sujetos descendieron para aproximarse a la unidad robada.
Ante esa situación, los sospechosos resultaron aprehendidos en el lugar. La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 7 de Quilmes dispuso el peritaje inmediato de los teléfonos móviles de los sindicados. Los aparatos guardaban diálogos, coordenadas geográficas y anotaciones sobre próximos objetivos, elementos que facilitaron la reconstrucción del entramado logístico montado para ocultar los vehículos y comercializar sus partes de manera ilegal.
A partir de allí, los magistrados ordenaron allanamientos en diferentes inmuebles de la zona sur bonaerense, algunos de ellos empleados como galpones de autopartes y otros para el ocultamiento temporal de los coches sustraídos de forma reciente. Las instalaciones funcionaban en locaciones discretas, apartadas de las áreas de mayor concentración urbana y con escasa visibilidad pública.
La tramitación de la causa decantó en cinco allanamientos de urgencia realizados en los barrios de Quilmes, San Francisco Solano y San José (Almirante Brown), contando con el despliegue de cuerpos tácticos de la policía y la asistencia pericial de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes. En esas intervenciones se incautaron defensas antivuelco y diversas piezas de Toyota Hilux, lográndose además recuperar una camioneta Toyota Hilux SW4 que había sido sustraída esa misma jornada en el radio jurisdiccional de la Comisaría Primera de Quilmes.
Para concluir, las agencias de seguridad indicaron que los tres sujetos arrestados quedaron procesados bajo el cargo de “Encubrimiento agravado con ánimo de lucro”. Las labores conjuntas posibilitaron desarticular este esquema de sustracción y desguace de rodados de valor elevado, significando una acción contra el comercio automotor clandestino en el sur del conurbano bonaerense.
