El IPC acumuló una suba del 33,5% en los últimos 12 meses, pero varios gastos vinculados a servicios superaron ampliamente ese porcentaje. Tarifas, transporte, educación y comunicaciones registraron incrementos superiores al promedio y obligaron a los hogares a destinar una mayor parte de sus ingresos a consumos esenciales.
El dato de inflación de agosto mostró una nueva desaceleración, pero el promedio general de los precios no refleja por completo la evolución de los gastos que enfrentan los hogares todos los meses.
En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,7%, el registro mensual más bajo de los últimos 14 meses y también el menor para ese mes desde 2017. Sin embargo, dentro de la canasta existen servicios y gastos habituales que avanzaron a un ritmo considerablemente mayor y que, en algunos casos, acumularon incrementos cercanos o superiores al 50% durante el último año.
El INDEC informó que la inflación acumulada llegó al 21,3% entre enero y agosto de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.
El resultado de agosto estuvo en línea con las estimaciones del mercado y significó una reducción de 0,4 puntos porcentuales frente al 2,1% registrado en julio.
Al analizar las divisiones que componen el índice, la mayor variación mensual correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 2,8%. En segundo lugar quedó Educación, con el 2,5%.
En el extremo opuesto, Recreación y cultura no registró variaciones, mientras que Prendas de vestir y calzado cayó 0,6%.
Los gastos cotidianos que superaron el promedio
La diferencia entre la inflación general y los gastos que afrontan regularmente las familias se observa con mayor claridad al analizar los datos correspondientes al Gran Buenos Aires (GBA).
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, el nivel general de precios de la región acumuló un incremento del 33,7%.
Pero varias categorías se ubicaron por encima de ese porcentaje. Entre ellas aparecen vivienda y servicios públicos, transporte, comunicación, educación, bienes y servicios varios, restaurantes y hoteles, además de determinados segmentos vinculados con los alimentos.
En los rubros relacionados con las tarifas y la movilidad, las diferencias respecto del promedio fueron particularmente importantes: en algunos casos superaron los 10 puntos porcentuales y en otros llegaron a superar los 20 puntos.
Tarifas: aumentos de hasta 55,4% en el GBA
Uno de los principales focos de presión sobre los presupuestos familiares fue la división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
En el GBA, este conjunto de gastos aumentó 45,3% durante los últimos 12 meses, es decir, 11,6 puntos porcentuales por encima de la inflación general de la región, que fue del 33,7%.
Dentro de esa división, el incremento fue todavía mayor para electricidad, gas y otros combustibles, que registraron una suba del 55,4%. La diferencia frente al nivel general del GBA llegó así a 21,7 puntos porcentuales.
Los gastos relacionados específicamente con la vivienda también se ubicaron por encima del promedio. El alquiler de la vivienda y gastos conexos aumentó 42%, mientras que el alquiler de la vivienda tuvo una suba del 42,7%.
La evolución de las tarifas también presentó fuertes diferencias según la región. La división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 49,3% en la región Pampeana, 74,5% en el Noreste, 50,1% en el Noroeste, 50,8% en Cuyo y 50,9% en la Patagonia.
El transporte también avanzó por encima de la inflación
El transporte acumuló una suba del 38,6% en el GBA durante el último año, unos 4,9 puntos porcentuales por encima de la inflación general de la región.
La diferencia fue aún más visible en los gastos relacionados con la movilidad diaria.
El transporte público aumentó 52,1%, quedando 18,4 puntos porcentuales por encima del promedio general. En tanto, los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar subieron 50%, con una brecha de 16,3 puntos frente al 33,7% de inflación regional.
La evolución del transporte público en el GBA está vinculada, en gran medida, con el esquema de actualización del boleto de colectivo aplicado por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, que contempla un incremento de 2 puntos porcentuales por encima del último dato de inflación. En algunos meses, además, fueron autorizadas subas del 10%, llevando el valor del boleto por encima de los $1.100 en septiembre.
El transporte público también registró incrementos importantes en otras zonas del país. La suba acumulada llegó al 53,5% en la región Pampeana, 25,6% en el Noreste, 54,4% en el Noroeste, 52,8% en Cuyo y 42% en la Patagonia.
En el caso de los combustibles y lubricantes para vehículos particulares, los aumentos fueron del 46,2% en la región Pampeana, 51,4% en el Noreste, 53,3% en el Noroeste, 55,1% en Cuyo y 57,5% en la Patagonia.
Educación y comunicación también quedaron por encima del IPC
Otra de las divisiones que avanzó por encima del promedio fue Educación.
En el GBA, este rubro aumentó 41,8% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, unos 8,1 puntos porcentuales más que la inflación general de la región.
En términos regionales, el incremento de Educación en el GBA fue inferior al registrado en el Noreste, donde alcanzó 43,4%, y en el Noroeste, donde llegó a 44,5%.
En Comunicación, el aumento interanual en el GBA fue del 38,2%. Dentro de esta división, los servicios de telefonía e internet aumentaron 38,6%, unos 4,9 puntos porcentuales por encima de la inflación general regional.
En las demás regiones, Comunicación registró subas del 35,9% en la Pampeana, 34% en el Noreste, 36,3% en el Noroeste, 35,3% en Cuyo y 34,5% en la Patagonia.
El GBA presentó así el mayor incremento regional en este segmento.
Qué pasó con los gastos de salud
La división Salud tuvo un comportamiento más cercano al promedio. En el GBA acumuló una suba del 33,3%, apenas por debajo del 33,7% correspondiente al nivel general.
Dentro de esa categoría, los gastos de prepagas aumentaron 33,7%, exactamente el mismo porcentaje que la inflación general de la región.
Por otra parte, los productos medicinales, artefactos y equipos para la salud registraron una variación del 30,3%.
El impacto sobre el ingreso disponible
La evolución de los servicios también genera preocupación por su impacto sobre el dinero que queda disponible para los hogares una vez cubiertos los gastos esenciales.
El economista Alejandro Giacoia, de EconViews, explicó que en agosto la categoría de servicios publicada por el INDEC aumentó 2%, frente al 1,7% del nivel general.
Además, señaló que su consultora elaboró un indicador específico para los servicios públicos a partir de las categorías desagregadas del INDEC. Según ese cálculo, los servicios públicos aumentaron 2,7% en agosto y acumularon una suba de casi 50% en los últimos 12 meses, frente al 33,5% del IPC.
La diferencia entre ambos indicadores ronda los 16,5 puntos porcentuales.
“Subieron bastante más rápido esos componentes que el promedio de todos los precios de la canasta”, sostuvo Giacoia.
El economista explicó que se trata de consumos con una demanda poco flexible, por lo que su aumento tiene una consecuencia directa sobre los recursos disponibles de las familias.
“Dado que se tratan de servicios que son bastante inelásticos, eso hace que el ingreso disponible caiga porque hay que destinar una mayor parte del ingreso a cubrir esos gastos y quedan menos para consumo en otros tipo de bienes y servicios más recreativos”, señaló.
El ingreso disponible es el dinero que queda en los hogares después de afrontar impuestos, servicios y otros gastos esenciales. Esos recursos pueden utilizarse luego para consumir, ahorrar o realizar actividades recreativas.
Servicios contra bienes: otra brecha que muestran los datos
El analista Manuel Cerdán, de Invecq, también marcó una diferencia significativa entre la evolución de los servicios y la de los bienes.
Según sus datos, los servicios aumentaron 42% durante el último año, frente a una suba del 29% en los bienes y del 34% en la inflación general.
Dentro de los servicios, Cerdán identificó a los servicios públicos como el grupo que presentó las mayores variaciones. En promedio, electricidad, gas y agua aumentaron 56%, mientras que el transporte público avanzó 51%.
El analista vinculó estos incrementos con el proceso de actualización tarifaria que se viene desarrollando desde diciembre de 2023.
“Esto se explica porque, pese al avance registrado en la corrección tarifaria desde diciembre de 2023, las tarifas todavía están lejos de cubrir el costo real de los servicios”, explicó.
Cerdán agregó que, según datos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), la cobertura promedio de los costos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó el 55% del costo total.
Dentro de los servicios analizados, el agua fue el único que llegó a cubrir el 100% de su costo, de acuerdo con la información citada por el analista.
Los datos muestran así una diferencia cada vez más visible entre la inflación general y el comportamiento de determinados gastos que forman parte de la estructura mensual de los hogares. Aunque el IPC se desaceleró, servicios como las tarifas, el transporte y la educación acumularon incrementos mayores y redujeron el margen de ingreso que las familias pueden destinar a otros consumos.
