Especialistas advierten que millones de casos no son detectados y que la cifra podría aumentar en los próximos años.
La apnea obstructiva del sueño afecta a una gran cantidad de mujeres en el mundo, pero muchas no reciben diagnóstico debido a síntomas que suelen confundirse con otras afecciones.
Este trastorno se produce cuando las vías respiratorias se bloquean durante el descanso, generando pausas en la respiración que afectan la oxigenación del organismo. A diferencia de los varones, en mujeres suele manifestarse con señales menos evidentes, como insomnio, fatiga constante, cambios de ánimo o dolores de cabeza. Esta diferencia en la presentación clínica provoca que numerosos casos pasen desapercibidos en el sistema de salud. Especialistas también destacan que la menopausia incrementa el riesgo, ya que los cambios hormonales afectan la respiración durante el sueño. A esto se suma el impacto de la obesidad, que también influye en la aparición del trastorno. Las proyecciones indican que la cantidad de mujeres afectadas podría crecer de forma significativa en las próximas décadas.
Ante este escenario, los expertos remarcan la necesidad de mejorar la detección temprana y generar mayor conciencia sobre los síntomas.
