Las tradicionales reuniones de los domingos ahora son más íntimas y menos frecuentes.
El presidente Javier Milei modificó el esquema de sus reuniones en la Quinta de Olivos, que pasaron de ser multitudinarias a encuentros más reducidos.
En el inicio de su gestión, las reuniones reunían a economistas, periodistas y funcionarios en largas jornadas de intercambio. Con el tiempo, varios asistentes dejaron de participar y el formato se volvió más acotado. Uno de los pocos que se mantiene es el economista Juan Carlos de Pablo, con quien el mandatario conserva una relación cercana. Desde el entorno presidencial sostienen que la decisión apunta a reducir tensiones y generar un ambiente más controlado.
El nuevo esquema refleja un cambio en la dinámica interna del Gobierno.
