La iniciativa podría convertirse en ley esta semana, en medio de un clima político tenso.
El Gobierno se encamina a una sesión decisiva en la Cámara baja con el objetivo de avanzar con una reforma ambiental clave.
El proyecto, que ya fue aprobado en el Senado, propone cambios en la normativa vigente y abre la puerta a nuevas actividades económicas en zonas actualmente protegidas. El oficialismo confía en reunir los votos necesarios con el respaldo de aliados y legisladores de provincias interesadas en el desarrollo minero. Mientras tanto, la oposición evalúa plantear cuestionamientos durante la sesión, lo que podría elevar el nivel de confrontación política. La reforma también incluye una mayor participación de las provincias en la definición de áreas protegidas, lo que genera debate sobre el alcance de los controles ambientales.
El tratamiento legislativo marcará un punto clave tanto para la agenda del Gobierno como para la discusión ambiental en el país.
