El Gobierno Nacional coordina un esquema de seguridad con vallas en Plaza de Mayo y fiscalización de micros para contener la movilización sindical de este jueves.
Las fuerzas de seguridad federales y la Policía de la Ciudad iniciarán este mediodía un operativo cerrojo en los puntos estratégicos de ingreso a la Capital Federal y el microcentro porteño. La medida busca monitorear el flujo de las columnas gremiales que se desplazarán desde diversos puntos del Conurbano hacia el casco histórico, donde se espera la mayor concentración de manifestantes.
El dispositivo centralizado incluye un vallado perimetral en las inmediaciones de la Casa Rosada para establecer una zona de exclusión y evitar enfrentamientos directos. Los efectivos se distribuirán en anillos de seguridad que cubrirán las arterias principales de acceso a la zona de Plaza de Mayo, afectando la circulación vehicular desde las 15 horas.
En paralelo, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizará controles exhaustivos sobre las unidades que trasladen manifestantes. Fuentes oficiales confirmaron que la intención es verificar la documentación de los micros y evitar obstrucciones totales en las rutas y autopistas que conectan la provincia con la Ciudad.
Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que el despliegue de aproximadamente 1000 efectivos responde a la necesidad de garantizar el orden público ante el potencial riesgo de incidentes. La preocupación radica en la simultaneidad de reclamos que podrían confluir en las calles durante las próximas jornadas.
El operativo se mantendrá activo hasta la desconcentración total de las columnas sindicales, mientras se monitorea en tiempo real el cumplimiento del protocolo de orden público en los puentes y principales accesos.
