El Palacio de Hacienda adjudicó otros 148 millones en la última licitación de bonos hard dollar, consolidando una fuerte demanda de deuda soberana en moneda extranjera.
La cartera conducida por Luis Caputo finalizó el cronograma financiero de abril tras captar fondos adicionales en una segunda vuelta de licitación de bonares. Con esta operación, el Tesoro Nacional asegura el cumplimiento de sus metas de fondeo mensual, aprovechando el interés del mercado por instrumentos en divisa dura ante la escasez de alternativas de inversión en el sector privado.
En el último tramo de la jornada, el Gobierno colocó 100 millones de dólares en el título AO27 con una tasa efectiva anual del 5,16%. Simultáneamente, se adjudicaron 48 millones de dólares en el bono AO28, el cual registró un rendimiento del 8,77% anual, reflejando la percepción de riesgo de los inversores hacia el mediano plazo.
La estrategia oficial permite postergar el retorno a los mercados internacionales de crédito, utilizando la liquidez local de las empresas que buscan cobertura en moneda extranjera. El resultado de estas colocaciones confirma la vigencia de la deuda soberana como el principal refugio para el capital dolarizado en el sistema financiero actual.
Fuentes oficiales remarcaron la necesidad de generar nuevos instrumentos de inversión para acompañar los procesos de regularización de activos vigentes. El Ministerio de Economía mantiene la vigilancia sobre las curvas de rendimiento mientras define el calendario de licitaciones para el próximo período mensual.
El esquema de financiamiento del Tesoro continuará bajo monitoreo constante, condicionado por las expectativas de riesgo país y la evolución de las variables macroeconómicas globales.
