El presidente Javier Milei asiste a la ceremonia en la Catedral Metropolitana rodeado por la totalidad de sus ministros, en una jornada marcada por la exclusión protocolar de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El Poder Ejecutivo dispuso la movilización en bloque de la primera línea del Gabinete nacional hacia la celebración litúrgica oficial por el aniversario de la Revolución de Mayo. El esquema de seguridad y ceremonial, coordinado por la Secretaría General de la Presidencia, busca consolidar una imagen de cohesión administrativa ante la opinión pública en medio de las discrepancias en el entorno presidencial y tras la confirmación de que la titular del Senado no fue invitada al acto central.
Los ministros y secretarios de Estado iniciaron la concentración en la Casa Rosada para realizar el traslado peatonal cruzando la Plaza de Mayo bajo custodia de las fuerzas federales. La comitiva oficial, que incluye al asesor Santiago Caputo y al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, participará de la homilía liderada por el arzobispo monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, con quien la jefatura de gabinete intentó aceitar canales de diálogo de manera previa.
La administración de la Ciudad de Buenos Aires, encabezada por el jefe de Gobierno Jorge Macri, se sumó a las actividades oficiales tras realizar el tradicional izamiento de la bandera nacional en la plaza pública. Las autoridades porteñas acompañan el itinerario institucional que prevé, al término de la oración interreligiosa, el traslado de los funcionarios hacia las puertas del Cabildo para la entonación del Himno Nacional junto a la Fanfarria Militar Alto Perú.
El cierre de la agenda oficial constata una convocatoria inmediata a Balcarce 50, donde el primer mandatario encabezará una reunión de trabajo de carácter urgente con su equipo ministerial. La mesa de trabajo buscará contener las rispideces internas y alinear las metas de gestión del sector oficialista de cara al próximo período legislativo.
