La confirmación de la lesión del volante Alan Forneris elevó el registro de roturas de ligamentos cruzados a niveles históricos en apenas cinco meses de competencia.
El sistema de salud deportiva de la Liga Profesional entró en fase de alerta máxima tras confirmarse que veinte futbolistas sufrieron la rotura de ligamentos en lo que va de la temporada 2026. La seguidilla de casos registrados en los primeros once días de mayo, que incluyen a profesionales de Racing, Platense, Sarmiento y Atlético Tucumán, marca una frecuencia diagnóstica sin precedentes en el fútbol nacional.
Los registros oficiales certifican que el mes de mayo es el período más crítico del año, con cuatro bajas de gravedad en menos de dos semanas. A este panorama se suman situaciones de concentración de lesiones en instituciones específicas, como el caso de Sarmiento de Junín, que ya contabiliza dos jugadores afectados, y la preocupante estadística de Estudiantes de Río Cuarto con tres bajas por el mismo diagnóstico.
La nómina de afectados atraviesa de forma transversal a los clubes de la provincia y el resto del país, sumando nombres de relevancia como Agustín Marchesín en Boca Juniors y Juan Carlos Portillo en River Plate. El fenómeno no distingue superficies ni exigencias competitivas, afectando tanto a juveniles en ascenso como a profesionales de trayectoria consolidada en diversas etapas del torneo.
Especialistas y cuerpos técnicos analizan actualmente si el calendario de competencia, el estado de los campos de juego o las metodologías de entrenamiento durante la pretemporada de enero influyeron en este pico estadístico. La acumulación de lesionados exige una revisión técnica inmediata sobre las condiciones en las que se desarrolla la actividad profesional para mitigar el impacto en los planteles.
La situación permanece bajo monitoreo constante de los departamentos médicos de la AFA, mientras los clubes afectados ya inician los procesos quirúrgicos y de rehabilitación correspondientes para cada futbolista.
