La llegada de miles de migrantes al enclave español en el norte de África generó una fuerte respuesta de Madrid y nuevas tensiones con Rabat. Qué ocurre en la frontera, por qué aumentaron los cruces y cómo reaccionaron España y Marruecos.
La llegada masiva de migrantes desde Marruecos hacia Ceuta, uno de los dos enclaves españoles ubicados en el norte de África, provocó una nueva crisis migratoria y elevó la tensión entre España y Marruecos.
Según las autoridades españolas, cerca de 50.000 personas lograron ingresar al territorio por tierra o por mar, aunque más de 37.000 ya habían regresado a Marruecos. Las imágenes de cientos de personas nadando hacia la ciudad se viralizaron y los cruces continuaron durante la noche.
Al menos 57 personas murieron mientras intentaban alcanzar el territorio de Ceuta, que permanece bajo control español desde hace siglos. Ante el aumento de los ingresos irregulares, las autoridades locales solicitaron asistencia al Gobierno central, que desplegó efectivos militares para reforzar la seguridad tanto en Ceuta como en Melilla, el otro enclave español situado en África.
De acuerdo con las autoridades, alrededor de 7.000 de las personas que ingresaron de manera irregular durante las últimas 24 horas eran menores de edad.
Estas son las cuatro claves para comprender la nueva crisis migratoria.
1. ¿Qué ocurre en la frontera?
Ceuta y Melilla son dos ciudades autónomas españolas ubicadas en el norte de África y bajo control de España desde hace más de cinco siglos. Desde la independencia de Marruecos, en 1956, el país reclama ambos territorios como propios.
Sin embargo, el derecho internacional no las considera colonias y la Organización de las Naciones Unidas no las incluye entre los territorios pendientes de descolonización, por lo que su estatus actual es el de territorios españoles.
Ambos enclaves constituyen las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África. Sus límites están protegidos por sistemas de doble vallado y una importante presencia policial y militar.
Luego de la llegada masiva de migrantes, el Gobierno español desplegó efectivos del Ejército de Tierra en Ceuta para reforzar la seguridad. En Melilla, según las autoridades, también se registraron entre 300 y 400 cruces durante la noche del jueves.
Las imágenes difundidas muestran a una gran cantidad de personas corriendo por la playa del Tarajal y sus alrededores. La mayoría eran hombres jóvenes.
Desde hace años, Ceuta y Melilla son utilizadas como puntos de entrada a Europa por migrantes africanos que buscan mejores condiciones de vida y oportunidades económicas.
La situación tiene un impacto especialmente significativo en Ceuta, cuya población ronda los 83.600 habitantes. La llegada de decenas de miles de personas generó un escenario de caos y preocupación en las calles.
2. ¿Cómo respondió España?
Luego del despliegue de tropas y del refuerzo del apoyo naval, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó a Ceuta.
Desde el enclave, calificó los acontecimientos como un “ataque” y una “violación de la integridad territorial de España”. También acusó a las mafias de engañar a jóvenes y anunció la instalación de boyas para establecer una barrera de contención.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, describió la situación como una “absoluta emergencia humanitaria y social” y solicitó al Gobierno central que declarara la emergencia nacional.
Sin embargo, el Ejecutivo español sostiene que no puede activar esa figura porque los flujos migratorios no están contemplados como un riesgo dentro del Sistema Nacional de Protección Civil ni existen planes específicos para su gestión.
Sánchez aseguró que su Gobierno utilizará “todos los recursos del Estado” para garantizar la seguridad de la ciudad autónoma.
La respuesta oficial también generó críticas políticas. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó la actuación del Ejecutivo y lo acusó de actuar con “debilidad”. Por su parte, el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, responsabilizó a Marruecos y acusó al país de “chantajear” a España y a Europa.
Desde Vox, Santiago Abascal calificó la situación como una “invasión”.
3. ¿Por qué aumentaron los cruces ahora?
En España, algunos sectores vincularon el incremento de los cruces con una reciente decisión del Tribunal Supremo. Hace tres semanas, el máximo tribunal determinó que los migrantes interceptados en el mar cuando intentan llegar a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos inmediatamente a Marruecos.
El Ministerio del Interior español acusó a las redes dedicadas al tráfico de personas de aprovechar esa resolución para impulsar la llegada de inmigrantes indocumentados a Ceuta.
Además, el Gobierno anunció un acuerdo con Marruecos para reforzar la coordinación entre ambos países y acelerar el retorno de quienes hayan ingresado de manera irregular.
Ceuta ha sido escenario de importantes conflictos diplomáticos entre Madrid y Rabat. En mayo de 2021, Marruecos redujo los controles fronterizos y permitió que unas 8.000 personas ingresaran a Ceuta desde su territorio en apenas dos días.
El episodio fue interpretado como una represalia por la decisión española de permitir que un líder independentista del disputado territorio del Sáhara Occidental recibiera atención médica en España.
Las relaciones comenzaron a recomponerse luego de que el Gobierno de Sánchez modificara la posición histórica de España respecto del Sáhara Occidental y el mandatario español se reuniera con el rey de Marruecos, Mohamed VI.
4. ¿Qué postura adoptó Marruecos?
La embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, aseguró que la situación no era la que buscaba su país y pidió a los ciudadanos marroquíes que habían cruzado hacia Ceuta que regresaran.
“El gobierno de Marruecos pide y quiere que estos conciudadanos que han atravesado la frontera vuelvan a nuestro país”, afirmó durante un acto celebrado en Madrid.
La diplomática también sostuvo que Marruecos busca una inmigración “ordenada y segura para todos”.
Este viernes, España y Marruecos reforzaron la valla fronteriza del enclave español y los cruces masivos disminuyeron de manera significativa.
Las autoridades españolas aseguraron que miles de migrantes ya habían regresado voluntariamente a Marruecos. Sin embargo, la situación en Ceuta continúa siendo delicada debido al elevado número de personas que ingresaron y al desafío humanitario que representa para un territorio de dimensiones reducidas.
