El presente de River Plate en el Torneo Clausura ya califica como una crisis futbolística e institucional de preocupante.
El Millonario sufrió una nueva y dolorosa derrota, esta vez por 1-0 en su visita a Tigre en un partido marcado por la polémica. Con un solitario tanto de Ignacio Russo en el complemento —quien definió con una sutil vaselina ante la salida de Santiago Beltrán—, el conjunto de Victoria profundizó el calvario de un equipo que no levanta cabeza.
Las cifras del ciclo de Eduardo Coudet en este segundo semestre son alarmantes: tras cuatro fechas disputadas, River no conoce la victoria, es el único equipo del campeonato que no ha podido sumar puntos y ostenta el triste récord de ser el único conjunto que aún no convirtió goles en el certamen. Ni siquiera el debut de los refuerzos Tobías Andrada y Francisco Ortega logró torcer el destino de un equipo chato, sin ideas y sumergido en una presión asfixiante.
La continuidad del Chacho, en la cuerda floja
A pesar de haber sumado caras nuevas en el mercado de pases, la mano del Chacho Coudet no se ve reflejada en la cancha y la paciencia en los pasillos del Monumental llegó a su límite. Con un rendimiento que empeora fecha a fecha y una sequía ofensiva insostenible para la historia del club, la continuidad del entrenador quedó formalmente en juego de cara a los próximos compromisos. La dirigencia y los hinchas miran con extrema preocupación un panorama que exige respuestas urgentes antes de que la temporada se le escape por completo de las manos al cuerpo técnico.
