El gobernador bonaerense acusó al Gobierno nacional de impulsar una política de desindustrialización, mientras empresarios y representantes de distintos sectores discutieron el impacto de los impuestos, la caída del consumo, las importaciones y el contrabando.
La Provincia de Buenos Aires tuvo su propia celebración por el Día de la Industria, con el gobernador Axel Kicillof como invitado al acto organizado por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) en Morón. Durante su discurso, el mandatario bonaerense acusó al presidente Javier Milei de llevar adelante una política destinada a perjudicar deliberadamente al sector industrial.
La jornada también tuvo una particularidad: los empresarios participaron de un debate sobre las causas de la crisis que atraviesa la industria. Aunque hubo diferentes diagnósticos, todos coincidieron en describir un escenario complejo para el sector.
La decisión de la UIPBA de invitar a Kicillof contrastó con la postura de la Unión Industrial Argentina (UIA), que realizó su propio acto en territorio bonaerense, en una planta de Laboratorios Elea ubicada en Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas, pero sin convocar al gobernador.
Ese encuentro, además, terminó con poca presencia del Gobierno nacional, ya que no asistieron funcionarios de primera línea de la administración de Milei.
Kicillof apuntó contra Milei y Caputo
En ese contexto, Kicillof aprovechó su participación para realizar una fuerte crítica a las políticas implementadas por el Gobierno nacional y por el ministro de Economía, Luis Caputo, en relación con la industria.
“Lo que estamos presenciando en la Argentina no es producto del azar ni de una mala coyuntura: hay una decisión política del Gobierno nacional de aplicar un plan sistemático de desindustrialización. Es una política criminal que apunta contra nuestra historia, nuestra soberanía y el futuro del país”, sostuvo el gobernador.
Empresarios debatieron sobre las causas de la crisis
La organización del acto dispuso una mesa en la que los distintos protagonistas quedaron frente a frente y permitió un intercambio entre empresarios acerca de la situación del sector.
El debate se desarrolló en buenos términos, aunque aparecieron diferentes posiciones. Algunos empresarios consideraron que la presión impositiva tiene un peso determinante y reclamaron a Kicillof una reforma de Ingresos Brutos, aunque remarcaron que la modificación no debería afectar el financiamiento del Estado.
Otros, en cambio, señalaron como principales dificultades la caída de las ventas y la apertura de las importaciones.
Alejandro Gentile, representante de la UIPBA y del grupo Techint, aprovechó el encuentro para defender la propuesta de la entidad para modificar el esquema tributario.
“Nos animamos a una discusión difícil que es Ingresos Brutos, pero sin generar ningún tipo de afección a la caja de la Provincia. No estamos buscando eso. Quiero que a la Provincia le vaya bien”, aclaró.
Caída del consumo y contrabando
Por su parte, Santiago Quetglas, directivo de la Cámara de la Industria del Calzado, puso el foco en la caída del consumo y el contrabando.
Según explicó, desde 2023 desaparecieron más de 200 empresas del sector, mientras que las industrias enfrentan una fuerte desigualdad a la hora de competir con productos importados.
“Ojalá pudiéramos con un impuesto solucionar la situación de la industria”, sostuvo Quetglas, aunque aclaró que la problemática excede la discusión vinculada con los impuestos.
La presidenta de CGERA, Nilda Brovira, fue todavía más contundente al plantear su diagnóstico. La empresaria cuestionó que el debate sobre las PyMEs se concentre principalmente en las reformas tributarias cuando, desde su perspectiva, el problema central está relacionado con la falta de mercado.
“Se habló mucho de las Pymes, escucho mucho hablar pero me gustaría saber si de todos los que hablan algunos han pisado alguna Pyme?”, planteó.
Brovira también puso en duda que este sea el momento adecuado para avanzar con la propuesta tributaria de la UIPBA. “¿Es el momento cuando no hay mercado?”, preguntó.
En esa línea, sostuvo: “Pagaría con gusto si hay mercado, si me pusieran un dólar que valga la pena exportar, que no me pisen con el tema que tenemos que controlar la inflación”.
Además, reclamó una política específica para combatir el contrabando y las importaciones y propuso analizar la posibilidad de crear una fiscalía provincial para enfrentar esas prácticas.
“¿Es importante la industria a nivel nacional cuando está lleno de importaciones, de contrabando? ¿Por qué no hacemos una fiscalía, quizás provincial utilizando los impuestos de la provincia?”, planteó.
Los números de la crisis productiva bonaerense
El intercambio entre los empresarios se produjo en medio de una fuerte caída del entramado productivo de la Provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con los datos presentados durante la jornada, en tres años la actividad industrial cayó casi 12%, mientras que la construcción retrocedió 24% y el comercio registró una baja del 10%.
Además, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 cerraron 8.181 empresas en territorio bonaerense. De ese total, alrededor de 1.600 correspondieron a unidades productivas industriales.
