Una demanda colectiva presentada ante un tribunal federal de Nueva York contra la multinacional Colgate-Palmolive ha encendido las alarmas sobre los criterios de control
El litigio legal acusa a la firma de omitir información a los consumidores respecto a la posible presencia de trazas de plomo y mercurio en su línea de pasta dental Colgate Total Whitening, un producto de amplia circulación en el mercado norteamericano.
La acción judicial tuvo su origen en una serie de relevamientos de laboratorio impulsados por la organización Lead Safe Mama, cuyos resultados preliminares detectaron valores de hasta 721 partes por billón (ppb) de plomo en muestras comerciales del producto. Los demandantes argumentan que, si bien estas proporciones se encuadran dentro de los parámetros permitidos por las agencias estatales, entran en abierta contradicción con los lemas corporativos de la marca, los cuales aseguran un testeo estricto de los ingredientes en cada fase de la cadena productiva.
La discrepancia técnica entre los límites legales y la seguridad sanitaria
El eje de la discusión pública se centra en una notable brecha regulatoria: los niveles detectados en el producto cuestionado se encuentran por debajo de los límites máximos permitidos por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y, a nivel local, por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Ambas entidades reguladoras toleran de forma homóloga un residuo técnico inevitable de hasta 20 partes por millón (ppm) de plomo para dentífricos con flúor.
No obstante, sectores especializados advierten que el cumplimiento estricto de la legislación no equivale de forma directa a una garantía de inocuidad biológica a largo plazo. De acuerdo con las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), compuestos químicos como el plomo y el mercurio revisten una condición neurotóxica grave que carece de un umbral de exposición mínimo que pueda catalogarse como absolutamente seguro para el organismo humano, resultando especialmente perjudicial para el desarrollo cognitivo infantil.
Un panorama sistémico en el sector de la higiene bucal
El escenario de desconfianza en torno a la firma se ha visto alimentado por antecedentes administrativos previos. En julio de 2025, la ANMAT determinó la prohibición comercial en territorio argentino de la variedad Colgate Total Clean Mint tras constatarse reiterados reportes de eventos adversos locales y más de 11 000 notificaciones de afecciones bucales registradas en Brasil. Asimismo, los análisis globales realizados por organizaciones civiles sobre 51 pastas dentales de diversas marcas arrojaron que el 90% contenía algún nivel de plomo, lo que expone una problemática de índole sistémica en los procesos de obtención de materias primas minerales como el carbonato de calcio, la sílice hidratada o el dióxido de titanio.
Frente a la vulnerabilidad de la población infantil, que suele deglutir parte del dentífrico durante el cepillado cotidiano, profesionales de la odontología biológica integrativa y la pediatría sugieren evaluar alternativas de higiene de base natural y profundizar la supervisión técnica sobre los insumos de uso diario, en un contexto donde el escrutinio sobre las corporaciones multinacionales adquiere un peso sin precedentes.
