El viceministro de Economía, José Luis Daza, anticipó que el Banco Central podría incrementar sus reservas antes de las elecciones presidenciales de 2027. También destacó las expectativas de crecimiento, la baja de la inflación, el superávit fiscal y el avance de las inversiones bajo el RIGI.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, anticipó que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) podría sumar US$10.000 millones adicionales a sus reservas antes de las elecciones presidenciales de 2027. Según el funcionario, esa acumulación permitiría llegar a los próximos comicios con una situación económica y financiera más sólida.
Durante su exposición en Experiencia IDEA Rosario, un encuentro que reunió a representantes de los sectores público y privado para analizar la situación económica y política del país, Daza aseguró que el Gobierno apunta a consolidar un escenario marcado por mayores reservas internacionales, una inflación en descenso, equilibrio fiscal y crecimiento de la actividad económica.
El funcionario también consideró que en los últimos años se produjo un cambio significativo en la discusión económica y sostuvo que el debate en torno al déficit dejó de ocupar el mismo lugar que tenía anteriormente.
“Hay un país que ya cambió políticamente. La discusión sobre los déficits se terminó transversalmente, es aceptada y ha sido validada por la población en la elección de octubre, por el Fondo Monetario, cuando nos dio un programa que adelanta dos tercios del programa el día uno”, afirmó.
Las expectativas por el RIGI
Daza también puso el foco en las perspectivas de inversión y destacó el impacto que podría tener el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sobre el crecimiento de la economía argentina.
Según explicó, existe un potencial de expansión mayor al que actualmente proyecta el consenso económico.
“Hay un potencial hacia adelante mucho mayor del consenso. En el RIGI se han presentado 150.000 millones de solicitudes de inversión, hemos aprobado 50.000 millones y 4.500 millones se han materializado. El 97% está por delante”, señaló.
El viceministro sostuvo además que las características de Argentina coinciden con las necesidades actuales de la economía mundial.
“Todo lo que tiene Argentina hoy está alineado a lo que necesita el mundo, por los recursos naturales y también simplemente por el atraso en las últimas décadas. Solo por convergencia deberíamos crecer a tasas del 4,5%”, afirmó.
Cómo imagina Daza la economía para 2027
El secretario de Política Económica proyectó que el Gobierno llegará a las elecciones presidenciales de 2027 en una situación diferente a la que atravesó durante 2025.
“Enfrentamos 2027 en condiciones diferentes. Vamos a llegar con US$20.000 millones más de reservas, cuentas externas más robustas, superávit fiscal, inflación bajando y economía creciendo”, pronosticó.
En su exposición, Daza también sostuvo que las elecciones no son, por sí mismas, las responsables de las crisis económicas. Para el funcionario, el principal riesgo se encuentra en los desequilibrios macroeconómicos y en la posibilidad de que se interrumpa la continuidad del programa económico.
“Lo que genera crisis no son las elecciones, sino los desequilibrios macro y la posibilidad de un quiebre en la continuidad del rumbo”, afirmó.
En ese sentido, llamó a preservar la estabilidad alcanzada en las principales variables económicas.
La confianza en el sistema financiero
Otro de los puntos abordados por Daza fue la necesidad de reconstruir la confianza en las instituciones y en el sistema financiero argentino.
El funcionario señaló que una parte de la sociedad todavía mantiene una fuerte desconfianza hacia el Estado y, por ese motivo, evita colocar sus ahorros en los bancos.
“Restaurar la confianza en la legitimidad del Estado argentino”, planteó Daza, quien sostuvo que “la gente no quiere poner la plata en el sistema financiero” porque “le tiene más miedo al Estado que a un motochorro”.
Para el viceministro, recuperar esa confianza será un elemento relevante para consolidar el funcionamiento del sistema financiero y canalizar el ahorro dentro de la economía local.
Finalmente, Daza destacó como una diferencia respecto de otros procesos económicos el hecho de que el ajuste no haya sido impuesto por el mercado.
“Que el ajuste no haya sido impuesto por el mercado es un paso adelante”, concluyó.
