La reunión de dirigentes en el hotel Emperador dejó un nuevo esquema de coordinación interna para negociar con otros espacios políticos. El objetivo central será reunir los votos necesarios para frenar el proyecto del Gobierno que busca eliminar las primarias.
La cumbre que protagonizaron el martes dirigentes de distintos sectores del peronismo definió como prioridad reunir apoyos para impedir la eliminación de las PASO, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El encuentro, realizado en el hotel Emperador de Retiro, también permitió establecer un nuevo mecanismo de funcionamiento interno y de diálogo con otros espacios políticos.
“Como ellos necesitan que las PASO se eliminen, nosotros necesitamos que las PASO sigan”, explicó el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, en declaraciones a La Red. Esa definición sintetizó uno de los principales acuerdos alcanzados durante la reunión.
Los dirigentes que participaron de la cumbre
El encuentro se extendió durante casi cuatro horas y reunió a dirigentes de primera línea del peronismo. Participaron Máximo Kirchner, Sergio Massa, José Mayans, Gerardo Zamora, Germán Martínez, Axel Kicillof, Gustavo Melella, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán y Ricardo Quintela.
Durante la reunión se asignaron tareas específicas para las próximas semanas. La intención es evitar superposiciones en las negociaciones y establecer quién será el encargado de dialogar con dirigentes de otros espacios que podrían acompañar la continuidad de las PASO.
En ese esquema, Quintela tendrá a su cargo el contacto con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien hasta el momento mantuvo una relación cercana con la Casa Rosada.
El escenario de Misiones
El caso de Misiones también ocupó un lugar importante en el análisis. Sáenz participó el miércoles de una reunión de gobernadores del Norte Grande realizada en Posadas, donde fue recibido por Hugo Passalacqua.
El gobernador misionero recientemente rompió con su antiguo referente político, Carlos Rovira, quien mantiene una posición más cercana al Gobierno nacional. “Se terminaron los capangas”, había expresado Sáenz al referirse a esa ruptura.
El salteño mantiene además diálogo con Sergio Massa y tiene influencia sobre los senadores del bloque que conduce la jujeña Carolina Moisés.
Rovira había comprometido el acompañamiento de sus representantes a la suspensión de las PASO, pero ese escenario quedó ahora en duda. Passalacqua, en cambio, mantiene una posición cercana al peronismo opositor y busca participar de una construcción política capaz de competir contra Milei.
En la reunión del hotel Emperador, los dirigentes peronistas utilizaron la situación misionera como ejemplo de la importancia de fijar una posición común respecto del futuro de las primarias.
Passalacqua estaba a la espera de una definición del peronismo para ordenar la postura de sus representantes en el Congreso. A partir de la reunión, el gobernador misionero quedó incluido entre los dirigentes que podrían ser convocados a un próximo encuentro.
El cambio de postura sobre las PASO
Uno de los puntos centrales de la cumbre fue la necesidad de unificar la posición del peronismo frente al proyecto oficialista. Hasta hace algunas semanas, dentro del espacio existían posturas diferentes respecto de la conveniencia de mantener las primarias.
Un sector consideraba que el peronismo podría beneficiarse de una elección general sin PASO, debido a que las primarias habían funcionado en algunas ocasiones como un mecanismo para concentrar el voto opositor al peronismo en las elecciones generales. Sergio Massa se encontraba entre quienes sostenían esa mirada.
Sin embargo, las dificultades internas para definir una candidatura presidencial modificaron el escenario. La posibilidad de que el espacio llegue dividido a las elecciones generó preocupación entre los dirigentes.
La conclusión compartida fue que una eventual fragmentación podría derivar en una derrota en primera vuelta, especialmente frente al trabajo conjunto que La Libertad Avanza y el PRO vienen realizando para construir un frente común.
Con ese diagnóstico, el peronismo decidió acelerar las conversaciones con otros sectores para intentar sostener las PASO.
Una nueva mesa política
La reunión también sirvió para poner en marcha una nueva mesa de coordinación política que podría convertirse en un espacio permanente si el mecanismo demuestra resultados.
El antecedente que los dirigentes tomaron como referencia fue la actuación conjunta de la oposición en el Congreso la semana pasada, cuando lograron modificar el escenario legislativo en torno al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por la Casa Rosada.
En aquella oportunidad, distintos sectores del peronismo trabajaron coordinadamente. Massa se encargó de contactar a gobernadores y trabajó junto a Mayans, Germán Martínez, Jorge Capitanich, Sergio Uñac, Juliana Di Tullio, Wado de Pedro y Quintela, entre otros dirigentes.
El nuevo esquema busca generar un marco de mayor confianza entre los distintos sectores y avanzar en acuerdos sobre temas concretos.
Quintela ya había intentado impulsar un encuentro similar a comienzos de mayo, cuando había organizado un asado que finalmente fue suspendido por decisión de Cristina Fernández de Kirchner. Aquella convocatoria tenía previsto reunir a Kicillof, Uñac, Mayans, Martínez, Capitanich y Massa, mientras que La Cámpora había quedado fuera.
Ahora, con el espacio fortalecido por la reciente actuación legislativa, los dirigentes resolvieron retomar el diálogo y establecer un nuevo ámbito de coordinación.
