El jefe de estado aseguró que el objetivo final de su programa es alcanzar la inflación cero y destacó la recomposición de la demanda de dinero tras el ajuste del producto bruto interno.
El gobierno nacional confirmó que mantendrá la rigurosidad de su plan fiscal tras conocerse la desaceleración del índice de precios al consumidor. El presidente Javier Milei advirtió que el trabajo técnico no estará concluido hasta eliminar totalmente el remanente inflacionario, al tiempo que denunció maniobras de sectores políticos para desestabilizar la gestión económica durante el último año.
La administración central fundamentó que el ajuste de 15 puntos del producto bruto interno permitió evitar una depresión económica de gran escala. El mandatario señaló que la caída del tipo de cambio y la reducción de las tasas de interés, que pasaron del 250% a niveles cercanos al 20%, son indicadores de una normalización financiera que impacta directamente en la medición de la pobreza.
El ejecutivo nacional vinculó la aceleración inflacionaria previa a un ataque coordinado desde el congreso y sectores del kirchnerismo para quebrar la confianza en la moneda. Según el análisis oficial, la robustez del programa económico impidió el colapso del sistema pese a la caída en la demanda de dinero registrada en el segundo semestre del año pasado.
La secretaría general de la presidencia continúa con el armado de la estructura partidaria a nivel nacional para consolidar la batalla cultural propuesta por el oficialismo. El presidente remarcó que la posibilidad de profundizar las reformas estructurales depende de la futura conformación de las cámaras legislativas para garantizar el libre mercado.
El dato del instituto nacional de estadística y censos del 2,6% fue recibido por el poder ejecutivo como una señal de retorno a la normalidad. La justicia y las instituciones monitorean el desarrollo de estas políticas mientras el gobierno ratifica que no detendrá el proceso de desregulación hasta posicionar al país entre los más libres del mundo.
